domingo, 20 de enero de 2013

VERDADES [COMO PUÑOS] Y TONTERÍAS… A ELEGIR




“ … Aquí la única dirección reseñable es arriba y abajo, obviamente. Los partidos políticos pertenecen a la banca, que es quien los financia, al igual que los sindicatos mayoritariamente al Estado, que es quien los financia. La corrupción no es una anécdota. La corrupción es el régimen y la extorsión, su método. El Estado es un cuerpo parasitario y su objetivo nunca será el bien común sino el privado, el bienestar de clase, de su clase. En España tenemos una Administración colonial que hace lo que le digan fuera a cambio de impunidad en sus desfalcos. España pertenece activamente a la mayor organización terrorista de la historia del planeta: la OTAN, principal sospechosa de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, entre otras muchas desgracias. España es una monarquía por la gracia del Pentágono, a quienes lo que les importa es la estabilidad de sus bases militares. Es súbdita de la Unión Europea, una auténtica cueva de piratas desde donde un día se ordena desmantelar la industria para contentar a los industriales del Norte; y otro, a desmontar la agricultura para contentar a la agro-industria de Francia; o, como vemos últimamente, jalear el robo a espuertas sobre la población peninsular. La Unión Europea nos quiere como camareros y albañiles con la ciencia prohibida y la cultura de rodillas, sin universidades: brutos, pobres y enfermos. Este es un país de asesinos y asesinados, con las cunetas llenas de olvidados y las calles llenas de intocables. Aquí se entierra a los fascistas con gaiteros y se celebran las matanzas del Nuevo Mundo y, cuando no, se divierten torturando bestias los domingos. Luego está la mafia de Roma que entiende la sodomía como un método pedagógico perfectamente aceptable… es la apoteosis de los cretinos. Pero lo realmente preocupante es la obediencia. Ese es el mayor problema que tenemos, la obediencia y la candidez”.

Santiago Sierra (supuesto artista radical)
De la entrevista en Babelia/El País. 19 de enero 2013. Páginas 10 y 11.


“Nuestros políticos y prohombres son más idiotas de lo que se ve a diario y a primera vista, que ya es una permanente exhibición de idiocia, acompañada de sinvergonzonería las más de las veces. No les costaría nada ser un poco más astutos y guardar las apariencias, no sólo resultaría beneficioso para ellos sino para el conjunto de la población…”

Javier Marías (Del artículo “Más idiotas de lo que parecen”.
El País Semanal, número 1.895. Domingo 20 de enero 2013. Página 74)

jueves, 17 de enero de 2013

LAS FOSAS DE LA DICTADURA DE FRANCO




En Madrid, España, en la actual sede del Partido Socialista de Madrid, en la sala donde los franquistas juzgaron y condenaron al poeta Miguel Hernández, hay una pequeña muestra dedicada a la Memoria Histórica. Merece la pena verla, recordar a todos los que lucharon por la libertad y la democracia. Los franquistas trataron de borrar su memoria. Pero no lo han conseguido. Sus huesos están ahí, recordando día  tras día su causa, la causa de la libertad y la democracia.

España es el único país de Europa occidental que ha tenido una dictadura, tras la guerra civil (1936-1939), que ha durado cuarenta años (abril de 1939- noviembre de 1975), dos generaciones; sostenida con brutalidad y terror. Las potencias occidentales, Francia, Inglaterra, Estados Unidos..., consintieron la dictadura de Franco por simples intereses económicos y estratégicos. Los gobiernos de los EEUU instalaron sus bases militares, los ingleses siguieron tranquilamente en Gibraltar, riéndose de las pretensiones del pequeño y sanguinario dictadorzuelo. Pero Franco y sus falangistas dejaron para la posteridad un legado de terror: las fosas comunes, donde mal enterraron a más de 150 cincuenta mil republicanos demócratas, asesinados mayoritariamente con posterioridad a 1939, una vez finalizada la guerra civil. Son los vestigios más evidentes del genocidio franquista.
La derecha española, de raíces franquistas, no quiere saber nada de las fosas; o no quiere reconocer el genocidio franquista, o le importa muy poco que ese legado de sangre y terror se perpetúe para su vergüenza y la del conjunto de España. Y no suelen interesarse en exhumar los restos de los asesinados para darles entierro digno. Ignoran la Ley de Memoria Histórica –una ley hecha con miedo a la derecha y a la iglesia católica–, porque es una ley que no obliga. La Ley recomienda y para la mayoría de la derechuza española, esas recomendaciones no tienen el menor valor: se las pasan por la entrepierna. Hacen y deshacen a su antojo: España es su finca particular, desde hace siglos.

 
Tomás Gómez, secretario general del Partido Socialista de Madrid, declaró que “La recuperación de la memoria histórica no obedece a una revancha. Se trata de dignidad, pese a que algunos quieren reescribir la historia de España y borrar aquella dictadura y golpe militar que desencadenó esa profunda herida que fue la Guerra Civil. Hay un clamor social para recuperar esa memoria. Esos que se ofenden cuando les decimos que son los nietos de los que robaron la infancia y la vida a muchos españoles, y que son los herederos políticos de la dictadura, son aquellos que nunca condenaron la dictadura. Y reivindicar a nuestros muertos, a nuestros exiliados políticos y a los del exilio económico, que fueron también resultado de aquella dictadura, es un ejercicio necesario para que seamos dueños de nuestro futuro y recordemos que el enemigo de la izquierda nunca es la izquierda”.

La exposición estará  abierta hasta el 25 de enero del 2013, en la sede del PSM en Callao. Hay paneles explicativos y una fotografía de una fosa común a tamaño real, del Monte La Andaya, en Lerma (Burgos), donde se hallaron más de 60 restos de cuerpos, incluidos los de  toda la corporación municipal de 1936 de Aranda del Duero y, al menos, un diputado.

lunes, 7 de enero de 2013

LA MAREA BLANCA VUELVEN A LAS CALLES





Fotos: Pablo Torres
Miles de trabajadores de la Sanidad de Madrid, acompañados de miles de ciudadanos demócratas, han vuelto a salir a las calles en protesta contra los planes privatizadores del Gobierno del Partido Popular en la Comunidad de Madrid, presidida por el conocido Ignacio González, en sustitución de Esperanza Aguirre.

Acabadas las fiestas de Navidad, fin de año y Reyes, la mayoría de los trabajadores de la Sanidad de Madrid, acompañados por miles de ciudadanos demócratas, han vuelto a salir a las calles en protesta contra los injustificables planes privatizadores del Gobierno del PP en la Comunidad de Madrid, presidida por el conocido Ignacio González, en sustitución de Esperanza Aguirre.
            Entre los gritos más coreados: “¡Que no, que nos privatizan!”, Para la privada, nada, nada, nada”, “Que se metan por el c… la reforma laboral”. El Gobierno regional del PP quiere poner en manos privadas la gestión de 6 hospitales y 27 centros de salud. El Gobierno del Partido Popular, con un presidente no elegido por los ciudadanos, al dimitir Esperanza Aguirre sin dar explicaciones convincentes, quiere hacer de la Sanidad un gran negocio para unos pocos, a costa de la salud de los madrileños. Les importa más el dinero que la salud de los ciudadanos. Y se mirará más si el enfermo es o no es rentable para las empresas beneficiarias de las privatizaciones.


            La marcha blanca salió de la plaza de Neptuno, en un día brumoso y frío, y llegó hasta la Puerta del Sol, tras recorrer el Paseo del Prado hasta Cibeles, y la calle Alcalá. Participaron más de sesenta mil personas –según cálculos propios–.

El Gobierno del Partido Popular, con un presidente
no elegido por los ciudadanos, quiere hacer
de la Sanidad un gran negocio para unos pocos,
con la salud de los madrileños. Los privatizadores
únicamente están interesados en el dinero
que unos pocos "elegidos" se pueden embolsar.
Quizá después les contraten como asesores,
como ha sucedido en Telefónica y otras empresas
antes públicas... y así se puedan forrar.

            La Policía pudo generar graves incidentes cuando, para provocar, varios agentes pidieron el DNI a distintos manifestantes de avanzada edad –según informó el diario PÚBLICO–. Es otra de las formas de intimidación de las fuerzas de represión de la Policía Nacional al mando de Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno del PP en la Comunidad de Madrid, mujer muy conocida por su ideología ultra, próxima a la extrema derecha. Desistieron de su acción cuando se les rodeó y gritó “¡¡Vergüenza, vergüenza, fuera, fuera!!”.

Otros de los miles de carteles decían: “No pagues el euro por receta”, “Es criminal recortar la sanidad”, “Con la sanidad del PP al cielo pronto iré”. Eugenio Cabeza, con las dos piernas amputadas, en su silla de ruedas al frente de la cabecera de la manifestación, dijo: “Mi pensión no llega a 1.000 euros y ahora tendré que pagar el 10 por ciento de mi medicación. Me voy a declarar insumiso del euro por receta, porque estos recortes ya no se pueden afrontar. Y si no le paramos los pies a este Gobierno, al final nos van a quitar hasta la cabeza”.
Pablo Torres (Madrid, 7 de enero 2013)

sábado, 5 de enero de 2013

MADRID. PUERTA DEL SOL. San Ginés. Devoción y chocolate [1]




Es el centro descentrado de la ciudad, un espacio único y universal que nunca duerme. La Puerta del Sol de Madrid es estancia, zaguán distribuidor que te puede llevar, o dejar ir, siguiendo hacia el oeste, a la Plaza de Ópera utilizando la calle Arenal, con una parada en san Ginés.
En el callejón de san Ginés hay una librería de viejo, de libros usados. Ocupa un pequeño rincón: quiere ser un chiscón saturado de papel viejo, amarillento, ámbar. Dentro del callejón, un poco más arriba, está la chocolatería de san Ginés, un establecimiento con reminiscencias ochocentistas. Es imperdonable no tomarse un chocolate con churros o porras, esencia de un hambre antigua: masa de harina frita para llenar el estómago. 

          La iglesia de san Ginés era y es templo católico de y para ricos, con sus menesterosos a la puerta. Los adinerados pueden ejercer la caridad, descargar su mala conciencia con unas pocas monedas. Es lo que se llama caridad, muy importante para los cristianos: demuestran buenos sentimientos hacia los desgraciados que, por no tener, no tienen ni que llevarse a la boca.

Madrid, viernes 4 de enero 2013.

viernes, 7 de diciembre de 2012

"EL CUPLÉ DE LA GEISA", TRECE AÑOS DESPUÉS





En diciembre de 1999 publiqué El cuplé de la geisa, una novela difícil de clasificar, con mezcla de géneros, en una sociedad incapaz de entenderse sin etiquetas; aunque las etiquetas, bien puestas, son necesarias. Publicar un libro en diciembre de 1999 es condenarlo a la vejez, en unos pocos días. Porque en menos de treinta días cruza un año y se sitúa en el 2000. Y un año después, en el 2001, ha atravesado un siglo, del XX al XXI. Cronológicamente, en poco más de 365 días, pasó a ser una novela de un siglo terminado, aunque las diferencias entre los últimos años del siglo XX y los primeros del siglo XXI son mínimas. Pero El cuplé de la geisa mantiene su lozanía, su desparpajo desvergonzado.
            En El cuplé de la geisa hay una historia visible: el protagonista se obsesiona con robar un caballo de carreras y busca las ayudas de un grupo de hampones para realizar su dislocado plan. Pero bajo esa historia subyacen otras historias menos truculentas: narran la locura actual de la sociedad occidental, en tiempos de bonanza capitalista –actualmente sufrimos la vesania del capitalismo más salvaje y anti-social–. Y esas historias, bien leídas y analizadas, tienen un trasfondo de gran dureza.
            Distintos lectores han querido etiquetar El cuplé de la geisa como “novela bárbara” con ribetes grotescos, para diferenciarla de otros géneros novelescos tradicionales; aunque no deja de ser una novela off hiperrealista, dentro de lo que sería el hiperrealismo sucio, de perfil norteamericano. Ocurre que está escrita en clave de humor y el humor genera despistes, confusiones; mucho más cuando algunos personajes del entramado recuerdan a los pícaros de la novela picaresca española.

LITERATURA INDUSTRIAL.- Hace muchos años que la Literatura dejó de tener una función social, de explicar el mundo y contar la vida, para transformarse en escrituras banales para el ocio y el entretenimiento. Es la Literatura industrial, impuesta por las grandes y medianas editoriales.
Hay autores que escriben industrialmente para grandes masas. Fabrican best-sellers para el entretenimiento. Esos autores, fatuos y arrogantes, forman tribus, viven de subvenciones, se reparten premios literarios, escriben artículos en periódicos de difusión mundial, asisten a tertulias políticas, pontifican… son los que figurarán en los manuales de historia de la literatura de las generaciones futuras. Las obras de esos autores, todos muy conocidos, forman parte de una “literatura” hueca, vacía, sin garra, hecha con una técnica narrativa formal. Los dueños de las grandes editoriales comerciales, que sólo buscan beneficios económicos, excluyen de forma sistemática a cualquier autor y literatura que no forme parte de ese concepto industrial que únicamente busca dinero. Y las editoriales medias están en manos de comerciantes poco despiertos, que no distinguen entre libros y alcachofas. Toda novela fuera de esos ámbitos comerciales, es novela off. Normalmente su calidad está muy por encima de esas medianías comerciales.

UNA NOVELA OFF.- La novela de Pablo Torres, firmada con el freudónimo de Gabriel Argumánez, no ha encajado nunca en esa literatura artificiosa, aunque tendría y tiene salida comercial. La edición de bibliofilia que editó Noticias Bibliográficas en diciembre de 1999, no tardó en venderse; aunque tuvo que buscar sus lectores, excelente lectores, fuera de ese mercado comercial tan grande y poderoso como estéril.
Si la función social de la literatura es contar la vida, para cambiar el mundo, en El cuplé de la geisa se narra la vida, dentro de su tiempo: refleja una sociedad en un momento preciso, en una ciudad concreta. Madrid es el escenario principal –no es el único– donde se mueven los personajes. Todos juntos forman una gran orquesta desafinada, en la que cada uno toca su partitura a su aire, sin oír a los demás, sin hacer caso a esa batuta invisible que debiera armonizar todas las músicas. El resultado es un gran concierto desafinado, estridente, divertido, absurdo…
            En El cuplé de la geisa hay personajes calcados de la vida real. En uno de los capítulos aparece un saxofonista blanco, copia de un saxofonista negro que deleitaba a los transeúntes con su música en la zona de Callao, de Madrid (España). Era Maliq Yaqub o Marc Spears, natural de Kansas City (USA), fallecido en octubre del 2012. Pablo Torres autor quiso fotografiarle en más de una ocasión, o fotografiarse a su lado, imitando al personaje central de su novela; aunque se dejó invadir por la pereza o la timidez: semana tras semana retrasaba la tarea para mejor ocasión… hasta que el bueno de Maliq murió. De poco le vale lamentarse.
            El cuplé de la geisa es una novela actual, particularmente buena, que narra la locura de nuestros días y nuestras noches; muy buscada por lectores, coleccionistas y bibliófilos. Los lectores la buscan por su fuerza narrativa –además, la edición está agotada–, por su divertida historia que ofrece otras historias ocultas; los bibliófilos la rastrean para "cazarla", porque pueden tener un ejemplar de una edición que se limitó a 201 ejemplares numerados y firmados por el autor. Tampoco hay que olvidar que la novela está ilustrada por Jorge Perellón, pintor y grabador excepcional…

NOTA.- Tras el cierre de la revista Noticias Bibliográficas, localicé unos pocos ejemplares en rama de El cuplé de la geisa. He encuadernado, a mi manera, tres ejemplares. Si algún lector está interesado en la novela, que me deje algún mensaje en el correo. El precio no será excesivo. Palabra.

Pablo Torres.
Madrid, 7 de diciembre 2012.



domingo, 28 de octubre de 2012

VICENTE TORRES RAMOS. IN MEMORIAM



Vicente Torres en 1999 (Móstoles. Madrid)

Militante comunista, víctima de la represión franquista, refundador del PCE en Miguel Esteban (Toledo), fue testigo de una época de España iniciada en la segunda República, marcada por una larguísima y brutal dictadura y la recuperación de la democracia.

Nació en 1932, durante la segunda República, en el pueblo manchego de Miguel Esteban (Toledo). Vicente Torres Ramos era hijo de Genaro y Miguela, el menor de los cuatro hijos del matrimonio. Sus hermanos eran Teófilo, Miguel y Carmen. En 1932 España vivía un periodo democrático convulso: las derechas creaban malestar social, culpando a la República de la agitación callejera. Un año antes, en 1931, las urnas proclamaron democráticamente la República. Los poderes fácticos –terratenientes, nobles, curas católicos, una parte del ejército– no querían perder sus privilegios; no querían ni la libertad ni la democracia que otorgara derechos laborales a la clase trabajadora.
            En febrero de 1936 el Frente Popular ganó las elecciones. En Miguel Esteban, el responsable de Izquierda Republicana, Genaro Torres, accedió a la alcaldía. Sería el primer alcalde democrático de izquierdas en la población. Vicente, con cuatro años estará ajeno a todo un conjunto de hechos que se desarrollarán a partir del julio de 1936, cuando un grupo de oficiales “africanistas”, con Mola y franco, dan un golpe de Estado que fracasará en media España, provocando la guerra civil española.
            Los primeros recuerdos de Vicente sobre la guerra civil –recogidos en una entrevista que le hice el 8 de febrero de 1999 en Móstoles (Madrid), para reconstruir la biografía de su hermano Teófilo, miliciano de la República–, narraban episodios del paso de aviones fascistas, que se dirigían a bombardear Alcázar de san Juan (pueblo situado a 18 kilómetros al sur de Miguel Esteban). Acompañaba a su padre.

BRUTAL REPRESIÓN EN LA POSTGUERRA
Los siguientes recuerdos de Vicente son de la inmediata postguerra (1939-1944), de la represión política, social y económica contra su familia –contra todas las familias republicanas–. Pudo saber, con sólo siete años, que su padre había sido fusilado por el sólo hecho de ser alcalde de izquierdas; que su hermano Teófilo fue llevado a la cárcel, y después condenado por los rebeldes por “adhesión a la rebelión”; que sus hermanos Miguel y Carmen tuvieron que ponerse a trabajar a cambio de comida; que su madre tuvo que malvender, quizá nunca cobrar, las pocas tierras de labor de la familia… y tuvo que soportar la violencia y humillaciones de un cura psicópata, el afamado don Martín, que disfrutaba pegando a los hijos de los “rojos” que se atrevían a ir al comedor social para mitigar el hambre. Semejante individuo olvidó que durante la guerra civil, no le tocaron ni le pasearon porque Genaro Torres, padre de Vicente, alcalde del pueblo, lo impidió. En Miguel Esteban son pocos los que no han oído historias e historietas, ciertas o inventadas, sobre los excesos sexuales de don Martín, sacerdote católico, que se vio obligado a dejar el pueblo tras un incidente con un falangista.
            En cuanto pudo, Vicente abandonó el pueblo. Trabajó de albañil en el Levante valenciano, en Madrid… y como cientos de miles de españoles, una vez casado con Consuelo, hizo las maletas y emigró a Suiza. A los trabajadores en España se les negaba el futuro, mucho más si eran “rojos”. En el país helvético y en otras poblaciones de Alemania, trabajó duro. Regresaría unos años después, con algunos ahorros, dispuesto a volver a empezar.
            Quiso montar una línea de transporte de viajeros, con punto de partida en Miguel Esteban, comprando una furgoneta. Pero le negaban y retrasaban los papeles, la licencia. Y sorprendentemente la guardia civil de Tráfico le paraba y le paraba, multándole continuamente: era un acoso en toda regla. Consiguieron estrangular el negocio, llegando incluso a detenerle por no pagar esas multas. Quizá Vicente no entendió nunca que los “rojos” seguían en el punto de mira de los franquistas, siempre dispuestos a cualquier tipo de represión (en su caso laboral).

MUERTE DEL DICTADOR. LA TRANSICIÓN
En noviembre de 1975 moría el sanguinario dictador Franco. Se iniciaba una Transición política a la democracia (1975-1982) salpicada de violencia y atentados. Distintas organizaciones de supuesta izquierda y de extrema derecha, desde ETA al GRAPO, pasando por los Guerrilleros de Cristo Rey o los independentistas canarios, se confabulaban con sus atentados indiscriminados para acabar con la recién recuperada democracia. En aquellos años Vicente, junto con otros comunistas, refundaron el Partido Comunista de Miguel Esteban. La sede la tuvieron inicialmente en la calle del general Moscardó, en la casa de su mujer, Consuelo Mayoral. En sus últimos días de vida, en una charla que tuvimos, Vicente recordaba el enorme trabajo y esfuerzo de personas como Dupí o Pepe “Relámpago” –también tuvo palabras amables hacia Pedro Patiño–. Pero los comunistas en Miguel Esteban siempre han estado muy señalados: es una consecuencia del grado de penetración del franquismo en la sociedad, de su intensa propagando durante cuarenta años. Después el comunismo se transformó, primero con el euro-comunismo de Santiago Carrillo; después, con la nueva imagen que quiso dar Julio Anguita al comunismo, desnaturalizándolo. Los comunistas históricos quedaron en segundo plano. Nos nuevos comunistas se amoldaron a la situación, casi como una fuerza política residual
            De aquellos años es un episodio tenebroso: una conspiración de franquistas de Miguel Esteban para asesinar a Vicente. Porque Vicente Torres no quiso callarse y señaló con nombres y apellidos a todos y cada uno de los que se implicaron en la represión y asesinatos políticos en la inmediata postguerra franquista. Y los conspiradores, “juanitos”, "tomases" y asimilados, trasladaron sus planes a la guardia civil que, en un acto de sensatez, pusieron los hechos en conocimiento del entonces gobernador civil de Toledo, señor Foxá, que paró aquel disparate de aquellos fanáticos descerebrados, auténticos perturbados que seguían instalados en el franquismo más criminal.

VICENTE SE INSTALA EN MÓSTOLES. LA DEMOCRACIA
Como otros muchos migueletes, Vicente abandonó su pueblo. Miguel Esteban nunca ha sido un pueblo para demócratas. Se instaló en el suroeste de Madrid, en Móstoles, colaborando con los comunistas de la población, agrupados en Izquierda Unida, en un segundo plano.
            El fallecimiento de su hermano Teófilo, en marzo de 1996, fue un mazazo para toda la familia. En 1999 grabé una entrevista con Vicente en Móstoles. Quería sus testimonios para reconstruir la biografía de Teófilo, miliciano de la República con sólo 16 años, que luchó en Toledo y Pozoblanco (Córdoba) para defender la libertad y la democracia. Fue una charla larga. Vicente no quiso contarme todo lo que sabía, quizá por pudor. Su vida había estado marcada por las agresiones de don Martín, en la infancia; por la feroz represión franquista, contra todo demócrata; por la emigración a Suiza, para poder sobrevivir; por su filiación comunista, pese a estar en el punto de mira de los franquistas; por las incomprensiones de sus propios camaradas, algunos dispuestos a medrar en el partido; por su quebrada salud final…
            En el último tramo de su vida, más o menos desde el año 2001, la salud de Vicente se hizo inestable. Su corazón, herido por tantas batallas, se resintió de tantos duros momentos, complicándose con otras afecciones propias de la edad. Pese a todo, seguía siendo aquel comunista irreductible de la vieja escuela, de los que sufrieron con intensidad la represión franquista. Recuerdo de ese tramo final alguna que otra conversación relacionada con la edición del libro “Los años oscuros en Miguel Esteban. Represión y fascismo en Castilla La Mancha”. Vicente estaba preocupado por mi seguridad: creía que los contenidos del libro podrían acarrearme problemas. Le tuve que decir que en ningún momento me sentí amenazado, ni nadie se metió conmigo o me molestó. Le expresé, eso sí, mi disgusto con varios supuestos demócratas de Izquierda Unida que se dedicaron (y dedican) a denostar el libro, creyéndose víctimas de algún ninguneo. No son capaces de distinguir derecha e izquierda: forman parte de un grupo obsesivo que sólo reconocen como enemigo al PSOE (El actual gobierno del PP en Extremadura, posible gracias a IU, es un ejemplo). Le dije que en vez de perder el tiempo criticando mi libro, podrían dedicarse a recuperar las biografías de figuras claves del comunismo en Miguel Esteban, como Paulino Argumánez o Águedo Casas. Pero se han dejado liar por un seudo-intelectual de pacotilla, empeñado en recuperar la figura de un derechista, falso anarquista, declarado mártir por la iglesia franco-católica (Ver el Martirologio de la diócesis de Cuenca). En fin –le dije a Vicente–, allá ellos y su locura. No voy a perder un minuto ni en ellos, ni en sus tonterías.
            Vicente Torres Ramos, hijo de Genaro y Miguela, hermano de Teófilo, Miguel y Carmen, falleció en Villa del Prado (Madrid) el sábado 27 de octubre del 2012, por la tarde. Su corazón, henchido de emociones, dejó de latir. Con su muerte, se pierde el recuerdo vivo de un testigo de una época de España iniciada en la segunda República, marcada por la larguísima dictadura franquista y la recuperación de la democracia. Salud y República, Vicente.

Pablo Torres
Madrid, domingo 28 de octubre 2012.

miércoles, 8 de agosto de 2012

RAJOY, UN MISERABLE FABRICANDO DESASTRES


Funcionarios y trabajadores del Estado mantienen su lucha contra las agresiones económicas de Mariano Rajoy y su equipo de ministros: TODOS LOS MIÉRCOLES DEL MES DE AGOSTO SE MANIFIESTAN A LAS DOCE DE LA MAÑANA. Rajoy ganó las Elecciones Generales mintiendo, engañando: hay que repetirlo hasta que se entere el último votante del PP. Prometió únicamente para ganar y, una vez en el Poder, ha puesto en marcha todo aquello que prometió no hacer. Es un farsante que sólo dice mentiras como que no hay más soluciones a la crisis que sus propuestas... propuestas impuestas por el fascio-capitalismo más salvaje, representado en Europa por Ángela Merkel: la riqueza de Alemania depende de los países del Sur, a los que está masacrando. ¡Hay que ser burra y necia!
Y por supuesto que hay otras soluciones a la crisis, empezando por no mentir. Algunas soluciones son:
     Combatir el fraude fiscal (nada de amnistías para los grandes defraudadores)
      Aumentar los impuestos a las SICAV
      Poner tasas a las operaciones financieras
      Prohibir las operaciones especulativas en corto
     Nacionalizar temporalmente las empresas rentables (petroleras, telefónicas...), hasta que mejore la situación económica
     Exigir en el Parlamento Europeo la unidad fiscal de todos los países
     Exigir la creación de un Banco Central Europeo que defienda a todos los países y no sólo a Alemania...
     Eliminar las Diputaciones
     Agrupar ayuntamientos...
     Acabar con privilegios y canongías de altos cargos políticos (Indemnizaciones por cese. El caso Caso Dívar es un ejemplo de inmoralidad, rayana en la delincuencia).


Todas y cada una de estas medidas anotadas, hubieran evitado tener que agredir económicamente a los funcionarios y trabajadores públicos del Estado, robándoles su paga de diciembre o bajándoles ilegal e injustamente el sueldo (antes montaron una campaña de descrédito, para justificar su atraco); hubieran evitado tocar la Sanidad (la quieren privatizar) o la Educación (también la quieren privatizar para que hagan negocio sus amigos). Pero no. Rajoy, un títere en manos de la Merkel, aplica "recetas" de la escuela económica de Chicago, próximas al fascio-capitalismo. Y miente cuando afirma que no puede hacer otra cosa. Puede hacer otras muchas cosas... pero sería traicionar a sus mimados ricos, auténticos autores del desastre que sufrimos.
Muchos funcionarios ya están comprobando en sus sueldos las consecuencias de votar a la derecha española. El Partido Popular quería el poder para defender los privilegios de los ricos en sus más diversos disfraces: especuladores financieros, banqueros, propietarios de casinos, altos jerarcas de la iglesia católica, empresarios de la construcción...