jueves, 25 de agosto de 2011

PETER DALY, BRIGADISTA EN ESPAÑA

En Monageer (Enniscorthy, Wexford, Irlanda), el sábado 3 de septiembre del 2011, a las 18,30 horas (hora de Irlanda), se celebra un homenaje al brigadista Peter Daly, que combatió en España defendiendo la libertad y la democracia frente a los rebeldes de Franco, contra el fascismo.



En Wexford se ha creado la Peter Daly Society, que ha erigido un Memorial en Monageer (Enniscorthy), en recuerdo de Peter Daly. Al acto se ha invitado a Harry Owens, historiador de la guerra civil española; y a Teresita Trujillo, embajadora de Cuba. El acto contará con la participación, de Pol Mac Adaim, de Belfast, cantante de música Folk.
La Peter Daly Society se fundó tanto para erigir un el monumento a su memoria, como para crear un foro de debate sobre el socialismo y su aplicación para resolver los problemas contemporáneos de la sociedad irlandesa. La Peter Daly Society patrocina en Wexford debates políticos permanentes
En la obra “La batalla de Quinto, 1937”, de Gonzalo Lorén Garay (mayo del 2011), se cita la muerte de Peter Daly: “Día 25. Miércoles.- En el entorno de Quinto, los republicanos conquistaron la posición de Bonastre poco antes de las cuatro de la tarde. La estación de Pina había sido tomada poco antes. El Batallón Británico atacó sin éxito la posición 1 muriendo su jefe, Peter Daly. El Batallón Dimitrov tomó la Estación y, con ayuda de la 3ª Compañía del Batallón Lincoln, tomó la Fábrica de Cemento. Miembros de estos dos batallones habían estado limpiando la población, quedando sólo por ocupar algunas casas de la plaza. Al anochecer se consiguió cortar el suministro de agua a la posición nº 1. La iglesia fue finalmente conquistada tras duros combates. En el parte republicano se nombra la conquista de Codo y Quinto, en la última población se destacaba que la iglesia fue el último reducto en caer, defendido por los “falangistas y la Guardia Civil”. Así mismo se hacía mención a la ocupación de “todas las posiciones del sector de Pina”, refiriéndose a Bonastre y a la estación de Ferrocarril, aunque también se citaba un infructuoso contrataque nacional para recuperar la citada estación. Se indica que se apoderaron de 6 piezas de artillería en Quinto y dos cañones más en Bonastre”.
En el artículo “El Batallón Británico de la XV Brigada Internacional”, de Richard Baxel, también se cita a Peter Daly: “A mediados de agosto de 1937, la XV Brigada, incluyendo los 400 miembros del Batallón Británico fue trasladado al frente de Aragón, objetivo de una nueva ofensiva para tomar la ciudad de Zaragoza. El 24 de agosto se lanzó un ataque contra Quinto, un puesto fortificado cerca de Zaragoza, y al día siguiente (25 de agosto) se le ordenó al Batallón Británico que atacara la colina Purburel, poco defendida según informaciones del personal de la Brigada. La colina Purburel era un fortín natural que dominaba el pueblo. Fallaron los servicios de información: la colina estaba bien fortificada, siguiendo instrucciones de consejeros militares alemanes. Conquistar esa colina llevó dos días y la muerte del comandante del batallón, Peter Daly".

sábado, 9 de julio de 2011

Félix Grande, poeta, rompe 40 años de silencio

Foto: Pablo Torres
“EL DESPRECIO ES MÁS
INHUMANO QUE EL ODIO”

Su voz poética ha permanecido en silencio muchos años, sin que sepa las posibles razones. Su voz ha vuelto para estamparse en un bello texto, “La cabellera de la Shoá”, dentro de “Biografía”

Manchego, aunque nacido en Mérida (Badajoz), vivió su infancia y juventud en Tomelloso. De familia republicana –su padre fue guardia de asalto– tuvo que ganarse la vida como jornalero. Y aprendió a tocar la guitarra, empapándose con los sonidos propios del flamenco. Pero algo le llevó a dejar la guitarra para adentrarse en la Literatura. Su obra tendría su punto de partida en Antonio Machado, para desembocar en el compromiso social, en la reflexión sobre el lenguaje, o el erotismo.
En 1963 ganó el Premio Adonais por “Las Piedras”. Después vendría “Música amenazada” (1966), “Apuntes para una poesía española de postguerra” (1970). En 1978 obtuvo el Premio Nacional de Poesía por Las Rubáiyatas de Horacio Martín”, donde se advierte la presencia de Machado y Pessoa. Director de “Cuadernos Hispanoamericanos”, como narrador, también tiene una producción literaria importante: “Lugar siniestro este mundo, caballeros” (1980), “Fábula” (1991), “El marido de Alicia” (1995), “La balada del abuelo Palancas” (2003). Flamencólogo, ha publicado Agenda flamenca (1987), García Lorca y el flamenco (1992), Memoria del flamenco (1995. Obtuvo el premio nacional de Flamencología), y Paco de Lucía y Camarón de la Isla (2000).
–Tu regreso a la poesía se debe a un hecho traumático, tras una visita al campo nazi de exterminio de Auschwitz…
            –De hecho fue allí donde empecé a escribir de nuevo, sí.
            –¿Es tan duro que lo hay allí? ¿Todos aquellos kilos de pelo de miles de mujeres te impresionaron tanto?
            –Es mucho más duro de lo que uno imagina e incluso cuando llegas allí con información previa. Yo tenía ya en mi casa un montón de libros, documentales, libros de imágenes. Y cuando llegué, creía que conocía prácticamente todo el horror que había allí. Pero primero, las imágenes que has visto en libros o incluso en películas, son infinitamente menos intolerables que cuando lo ves allí eso mismo. Y segundo es que llegas allí y ves cosas que no habías visto nunca. En mi caso lo que más me sobrecogió fue precisamente esa mata de pelo, que no sabía que existiera, ni siquiera expuesta. Yo sabía que cuando llegó el Ejército Rojo y liberaron Auschwitz, se encontraron 7.000 kilos de pelo en un almacén, preparados ya para hacer con ello lo que habían hecho ya con otras remesas, enviarlo a la empresas alemanas para hacer esteras, alfombras… pero no era más que un dato informativo.
Pero cuando llegué, vi en un escaparate una inmensa mata de pelo de 1.950 kilos. El problema que me surgió fue que me pregunté ¿de qué color es ese pelo? Era sólo pelo de mujer: se supone que era pelo de mujeres rubias, morenas, castañas… de mujeres viejas con el pelo blanco, fuera de sus cráneos, fuera de la fluidez del oxígeno; pero mezclado todo, pasado por setenta años de edad.
De pronto vi un color que me di cuenta de que no podía reconocer. No había en ninguna de mis millones de neuronas una sola que reconociera ese color. Me di cuenta de que ese color no había existido nunca. Y tratando de averiguar el color, me acuerdo muy bien, vi que los ojos no me servían. Puse las manos, utilicé las manos de una manera arcaica, casi primate: la realidad con las yemas de los dedos. Y eso fue lo que me hizo sentir… ni siquiera sé lo que sentí. Creo que sentí una mezcla de odio, de terror, de infinita perplejidad: ¡estupor! Y sin darme cuenta me encontré buscando las palabras, de combinarla de un modo o de otro. Lo dejé porque no encontraba y empecé a escribir otras cosas. Finalmente dos años después volvieron las palabras. Las tenía constantemente. Dos años después me puse a escribir poemas sobre esa mata de pelo, a la que llamé la cabellera del holocausto, “La cabellera de la Shoá. Y realmente me di cuenta de que, sobre lo que ya había leído, opiniones en muchos libros, Auschwitz simboliza toda la aventura del nazismo y es un hachazo que parte en dos la historia. Es un instante de la conducta de la especie humana, que parte en dos la historia de la Historia. Un antes y un después.
            –¿Una metáfora del horror?
            –Pero no ya de una guerra, de los nazis contra los polacos, los judíos, los gitanos. No es sólo eso, que también; es que creo que nunca había habido un despliegue del mal tan profundo. Y sobre todo me di cuenta ya, reflexionando un año, dos años después de haber visto aquello, me di cuenta de que hay algo todavía más inhumano que el odio: el desprecio, el desprecio. Parece imposible cómo miembros de nuestra especie pueden despreciar tanto a miembros de nuestra especie.
            –Algo que no tengo claro… He leído que son 40 años sin escribir poesía, o sin publicar poesía…
            –He hecho re-ediciones. Por supuesto durante 40 años he seguido escribiendo libros, uno detrás de otro, entre otras cosas porque soy muy feliz escribiendo. He escrito libros sobre flamenco, de investigación, de relatos, una novela, pero poesía no había escrito. Había escrito solamente un libro, un poema muy largo, que no lo publiqué nunca, una de esas cosas que tienes para hacer terapia de choque, que está metido en un cajón…
            –¿Sigue inédito el texto?
            –Sigue inédito. Se titula “La deseternidad”. No sé si lo publicaré algún día… Pero de una manera más o menos regular, apacible, no había vuelto a escribir poemas desde que escribir Las Rubáiyatas de Horacio Martín. Han pasado cuarenta años largos, sí.
            –Como poeta, parece que estás en tierra de nadie… lo digo porque te sitúan, los que gustan hablar de generaciones, entre la Generación del 50 y los novísimos… ¿Eres un tipo inclasificable?
            –Bueno, sí. Pero no soy el único. Ya sabes… las particiones por generaciones o por grupos normalmente se hacen por varios motivos, todos lícitos, y uno de ellos es que, a la hora del estudio universitario, se puedan estudiar de una manera más sencilla, más racional y contextualizada. Pero de hecho hay varios poetas de mi edad, que han publicado sus primeros libros cuando yo, que llegamos un poco después de la generación del 50; y que ya, en líneas generales, tenemos muy poco que ver con aquel libro “Los novísimos” que era un libro de reivindicación de las estructuras formales y del lenguaje y de incorporación de ciertas mitologías cinematográficas, etcétera; y un abandono, con mayor o menor decisión intelectual, de las pulsiones sociales y civiles. Entre esas dos generaciones, entre esos dos grupos, hay bastantes poetas. Han impulsado una antología que llaman la “Generación de los 60”, yo qué sé.
            –Una cosa sencilla, o quizá compleja. No lo sé. ¿Se lee poesía en España? ¿Quién lee poesía en España?
            –Mira yo soy jurado frecuentemente de premios de poesía y veo que se escribe poesía, mucha poesía y se mandan muchos libros. La gente joven manda muchos libros a concursos y se sigue leyendo poesía. Te diré más: creo que hoy se lee más poesía que hace 50 años, pero mucho más. Nunca se habían hecho ediciones de 3.000 ejemplares. Es algo actual hacer tiradas de tres mil ejemplares que, por otra parte, se reeditan. Normalmente los libros de poesía, o los buenos libros de poesía, no se leen una sola vez: se prestan mucho y se leen más de una vez, entre otras cosas porque son breves. Y quizá porque tienen una tensión verbal, emocional, de inocencia, de autenticidad, que no acaba uno de encontrar en otros géneros literarios. ¿Por qué se lee poesía siempre? Sobre todo se empieza a leer y a escribir poesía en la adolescencia. Es una buena plataforma para asentar la angustia…
            –Vuelves también a hablar de Luis Rosales. Parece la historia interminable: nunca acaban de señalar a Rosales como responsable de la muerte de García Lorca. ¿No es demasiado injusto que se siga maltratando a Rosales?
            –Yo ya no he vuelto a escribir sobre esto. Hay una frase, que no recuerdo de quien es, que dice: “Calumnia, que algo queda”. Parece que es ser humano y las colectividades necesitan un chivo expiatorio en todo momento. Y en todo caso, parece que el cadáver más simbólico, más inolvidable de la guerra civil española es el cadáver de Federico. Y la mejor manera que han tenido muchos seres miserables para mantener ese símbolo vivo, de una manera política, es buscar un culpable. Además, le suele tocar la calumnia a los mejores. ¿Quién es el que más trató de ayudar a Federico? Rosales. ¿Quién es el que estuvo a punto de perder la vida por defender a Federico, fusilado por los suyos, pero hasta tal punto que hasta lo dice la prensa republicana de la época? Luis Rosales. No le iba a tocar a un ser insignificante que pasara por allí. Rosales era un buen poeta, muy amigo y discípulo de Federico, que se lo llevó a casa de sus padres para evitar que le pegaran, porque ya le habían pegado previamente. Supongo que pensaron que nadie le iba a secuestrar de la casa de unos falangistas. Y lo cierto es que fue lo que hicieron. Ya sabes que lo primero que hicieron, cuando supieron donde estaba,  es que fueron a buscarle una cuadrilla de pistoleros al atardecer, que previamente habían acordonado las calles y las azoteas con tiradores…
            –Debían ser muy peligroso García Lorca…
            –Lo que deducen, los que han estudiado el caso, entre ellos Ian Gibson, es que esos tiradores estaban allí para evidenciar que había unos falangistas traidores, que tenían a un rojo en su casa. Ya sabes que había una guerra entre la CEDA y Falange, lo que no quiere decir que los falangistas no participasen en el levantamiento… aquello fue espantoso. Pasó mucho tiempo: Luis Rosales tenía cada vez más testimonios a su favor, más investigaciones a su favor, sobre todo de extranjeros. Había venido Jean Claude Couffon, había venido Marcelle Auclaire, que era una mujer liberal; había venido Ian Gibson, un hombre de izquierdas… cuanto más se ponía en la mesa la inocencia de Rosales, más le acusaban los calumniadores. Finalmente comprendí que era inútil. Ahora me doy cuenta de que el libro que escribí lo hice no sólo para dar una alegría a Luis, sino para demostrarle que un amigo suyo, joven, estaba de su lado en esa cuestión –él sabía muy bien que yo venía de una familia republicana–. Y para quitarme de encima el problema que tenía constantemente cada vez que viajaba, sobre todo a América. Siempre me decían, incluso con inocencia, "Ah, Rosales, el que mató a Federico García Lorca". Y yo tenía siempre que discutir, poner pruebas, documentación sobre la mesa, hasta que escribí cuatrocientas páginas y ya me quedé tranquilo. De manera que ahora, que han paso veinte o veinticinco años, desde que publiqué el libro, cada vez que me encuentro a alguien, algún despistado, que casi siempre son gente sin mala fe, que les dieron información y la asumieron, les digo, “Sí tío, lo que tú digas”. Ya no discuto.

            –Una última pregunta, relacionada con la recuperación de Memoria Histórica. No parece haber mucho compromiso de los intelectuales españoles con la Memoria histórica, ¿no? Los hay de la Literatura, desde García Montero, Marcos Ana… los hay del mundo del Cine. Pero no parece haber mucho compromiso, y menos en defensa del juez Garzón, contra el que se han hecho auténticas barbaridades, sin aportar ninguna prueba…
            –Mi mujer, Francisca Aguirre, dice que “El olvido es la tumba de la democracia”. Mi mujer dice una frase, y se apoya en su historia familiar, en un hecho muy concreto: a su padre, los franquistas, le dieron garrote vil. Pero por lo menos ella puede llevar flores a su padre.
El problema es que la mayor parte, o muchos muertos, enterrados en cunetas, tienen todavía nietos que los quieren, incluso hijos que los quieren. Y no pueden llevarles flores nunca. Pero no sólo eso. Una comunidad, la conciencia colectiva, no puede hacer el duelo hasta que no pueda llevar los huesos a un sitio. Y el duelo hay que hacerlo y hasta que no esté hecho no se ha terminado aquel dolor, aquella llaga. Y es una llaga moral, colectiva. Y esto ha llevado entre otras muchas consecuencias indeseables a la crucifixión de un juez, de uno de los jueces más dignos, más valientes de este país y de este mundo. ¡Caramba! es el juez que ha puesto sobre la mesa de la Historia de la Justicia, la Justicia universal, el paso adelante que faltaba.
Recuerdo el día que salió la noticia de que habían detenido a Pinochet, gracias a la persistencia de Garzón. Nos llamó un amigo abogado para celebrarlo. Y me acuerdo que, contándonos lo que significaba eso en la historia de la jurisprudencia, se le saltaban las lágrimas. Era muy importante.
            La persecución contra Garzón es increíble, pero yo sospecho que no es solamente por la negativa a dejar que se remueva la tierra y se saquen los huesos. Hay más. Está toda la historia de Gürtel, que eso para ellos debe ser molesto; aunque ya no lo sé, no creo que les moleste. Porque les votan y les votan…

viernes, 17 de junio de 2011

ESCRITORES Y DEMOCRACIA (2) JORGE SEMPRÚN


El martes 7 de junio del 2011 fallecía en París (Francia) Jorge Semprún, un autor hispano-francés o franco español, desconocido en España, testigo directo y víctima de las barbaries totalitarias del siglo XX en Europa. Jorge Semprún, o Federico Sánchez, tenía tatuado en un brazo el número 44.904. Era su identificación en el campo nazi de exterminio de Buchenwald, donde estuvo a punto de morir, del que siempre recordaba el intenso olor a carne quemada.

           Nacido en Madrid (10 de diciembre de 1923), Jorge Semprún pertenecía a una adinerada familia de la alta burguesía. Nieto de Antonio Maura, político conservador que fue ministro con Alfonso XIII, marchó con sus hermanos a La Haya, ciudad en la que su padre era embajador de la República de España. Iniciaba así un exilio que ha durado hasta su muerte.
            En 1942 se afilió al PCE. Un año después fue detenido como miembro de la Resistencia. Fue torturado y deportado a Buchenwald. Se libró de morir porque fue fichado como estucador. En ese lugar de muerte y horror, llevó en el uniforme el triángulo rojo y la “S” de Spanier. Los presos de Buchenwald fueron liberados por tropas americanas el 11 de abril de 1945. Militante comunista, utilizó en la España de Franco la identidad de Federico Sánchez (Años 50). Federico se movía con soltura en un dictadura criminal y genocida que ya había sembrado todo el territorio de fosas, llenas de miles y miles de asesinados. Realizó un intenso trabajo clandestino, jugándose la vida. Pese a su fidelidad al Partido, fue expulsado en 1964: no se permitían las opiniones propias, las preguntas, las disidencias. La militancia política exige fidelidad absoluta. Jorge Semprún era un hombre inteligente, de una enorme formación: molestaba a los capitostes del comunismo español en el exilio. Fue ministro de Cultura con Felipe González (nombrado en julio de 1988). Su peripecia en esta faceta de su vida está narrada en “Federico Sánchez se despide de ustedes (1993). Esas memorias son irónicas y descarnadas: desnudan a algunos políticos que entienden el poder como un ejercicio propio de déspotas.
            Semprún contó su adolescencia en el exilio –diferente al obligado de 1939 para varios cientos de miles de españoles– en “Adiós, luz de veranos”; y su lucha contra el nazismo y su experiencia en un campo de exterminio, en “El largo viaje”, “Viviré con su nombre, morirá con el mío”, “Aquel domingo” y “La escritura y la vida”. Su expulsión del Partido Comunista de España está narrada en “Autobiografía de Federico Sánchez”.
            La mayor parte de la producción de Semprún está escrita en francés, incluidos los guiones cinematográficos para las películas “La guerra ha terminado” (Alain Resnais) o “Z la confesión” (Costa Gavras). Semprún es un caso raro y  atípico, dentro de la Literatura española –si se puede hablar de literatura, española o universal: la han convertido en entretenimiento para masas–. Se le podría encuadrar mejor dentro de los intelectuales que han marcado una época. En el caso de Jorge Semprún, su obra es la memoria de un tiempo: deja el testimonio del horror del nazismo y el fascismo (incluido el español, llamado franquismo) en Europa, el testimonio de la lucha en la Resistencia y la suerte de sobrevivir en un campo de exterminio. En España nunca tuvo el menor reconocimiento, posiblemente porque se desconoce su obra… o el conocimiento de su obra se limita a los selectos ámbitos de la burguesía que se mueve culturalmente entre el periodismo y la política: no se ha hecho el menor esfuerzo editorial en popularizar sus libros.
            El fallecimiento de Jorge Semprún ha generado una fuerte ola de necrofilia en España. Presuntos reputados autores, que llevan más de veinte años sin escribir una buena novela, se han sumado para homenajearle, para hacerse publicidad a su costa. Porque han narrado sus vivencias con Semprún, no para analizar su figura política o intelectual, y su repercusión en la sociedad; sino para satisfacer su egolatría y envanecerse de su presunta amistad o conocimiento.

domingo, 12 de junio de 2011

LA CIPRIANA EN LOS TÍTERES / THE CIPRIANA ON PUPPETS


Nunca tan pocos han hecho tanto daño a Izquierda Unida, porque la actitud de esa minoría de presuntos izquierdistas, al impedir que el PSOE gobernara en 60 corporaciones municipales, de 282 posibles, produce vergüenza ajena. Y no vale como excusa la derechización del PSOE, o la contra-reforma laboral realizada por el Rodríguez Zapatero. La realidad pura y dura es que el Partido Popular está en la derecha más extrema: vienen ajustes económicos y laborales brutales contra la clase trabajadora.

SUMMARY
Never have so few done so much harm to the "Izquierda Unida", because the attitude of the minority of suspected leftists, by preventing the PSOE ruled in 60 municipal corporations, of 282 possible causes embarrassment. And it does not excuse the rightward of the PSOE, or anti-labor reform by the Rodríguez Zapatero. Pure and simple reality is that the Popular Party (Partido Popular) is on the extreme right: economic adjustments and labor are brutal against the working class

Cayo Lara, secretario general de Izquierda Unida, dijo días después de las Elecciones Municipales y Autonómicas de mayo del 2011: “No habrá ningún alcalde o presidente popular, por la acción o omisión de miembros de Izquierda Unida”.
            El sábado 11 de junio del 2011, concejales electos pertenecientes a Izquierda Unida (IU), impidieron, por acción u omisión, que el Partido Socialista (PSOE) gobernara en 60 corporaciones, de las 282 posibles. Su posición política es increíble: prefieren que gobierne el Partido Popular, que representa a la derecha más dura y extrema de toda Europa, a que gobierne el Partido Socialista. Las razones para tamaña decisión, que merecen un análisis psiquiátrico, no parecen políticas.
José Bono, presidente de las Cortes de España, socialista católico español, dijo en la toma de posesión de Emiliano García-Page como alcalde de Toledo: “El caso que le hacen a Cayo Lara es el mismo que hacen en mi pueblo a la Cipriana en los títeres”.
            Nunca tan pocos han hecho tanto daño a Izquierda Unida, porque la actitud de esa minoría de presuntos izquierdistas produce vergüenza ajena: es algo impropio de la izquierda. Y no vale como excusa la derechización del PSOE, o la contra-reforma laboral realizada por el presidente Rodríguez Zapatero. La realidad pura y dura es que el Partido Popular está en la extrema derecha: preparan ajustes económicos y laborales mucho más duros contra la clase trabajadora. El PP tiene en sus filas a personajes que dan miedo: Esperanza Aguirre, Dolores Cospedal, Ruiz Gallardón, José María Aznar (con Julio Anguita hizo pinzas en el Congreso contra Felipe González), Javier Arenas, Francisco Camps, Carlos Fabra…

domingo, 5 de junio de 2011

ESPAÑA, UNA DEMOCRACIA BANANERA (y 3). TODA LA PRENSA, EN MANOS DE LA DERECHA

La ausencia de Prensa de izquierdas –excluimos los panfletos de partidos residuales de extrema-izquierda– determina la baja calidad de la democracia española, una democracia de fachada, bananera, que ha creado una “partitocracia” que pasa de los ciudadanos: los ignora

Foto: El Templo de Debot (al fondo la plaza de España, Madrid, España),
4 de junio 2011, antiguo Cuartel de la Montaña.

            La Prensa en España está en manos de las derechas, o de la extrema derecha. Un repaso a los medios más conocidos, editados en Madrid, pone los pelos de punta:

LA RAZÓN.- Pertenece al Grupo Planeta, creado en tiempos por el señor Lara, hombre de negocios muy acomodado en el franquismo quizá porque fue capitán del ejército de Franco. Preside el grupo José Manuel Lara, hijo de Lara, hombre tan nacionalista que llegó a tener en propiedad y editar el diario catalán Avui (nacionalismo catalanista), cuando también editaba La Razón (nacionalismo españolista). Este hombre, al que hay que "reverenciar" porque da trabajo a miles de personas, no parece disfrutar con la democracia.
            El diario La Razón, también llamado La Sinrazón, está en posturas extremas. Defiende con uñas y dientes a las derechas, utilizando la técnica de culpar de todos los males a la izquierda (representada por el PSOE, un partido social-demócrata muy alejado de postulados de izquierdas). Los columnistas o “calumnistas” de La Razón lo tienen claro: todo lo bueno lo hace la derecha, todo lo malo es producto de la izquierda. Y repiten y repiten consignas, día tras día, machaconamente, hasta que cala en la sociedad. Por supuesto, pasan de la sociedad y de los ciudadanos: únicamente defienden a los empresarios y a la iglesia católica.

ABC.- Cabecera histórica de la Prensa española, ahora en manos de un grupo económico italiano –¿cuántos grupos económicos españoles actúan en Italia?–. Defiende a la derecha más tradicional y rancia española, la que se peina con gomina, con una marcada defensa de la monarquía, sin olvidarse de la iglesia católica. Sus informaciones están tratadas con los mismos criterios de La Razón: todo lo bueno es producto de las derechas, de los ejemplares empresarios españoles (incluido el patán que presidió la CEOE, que llevó a la ruina al grupo Marsan); todo lo malo es obra del socialismo, de rojos resentidos. Los columnistas de este periódico son auténticos cavernícolas, mercenarios bien pagados dispuestos a ensañarse contra el primero que se les ponga enfrente.

EL MUNDO.- Propiedad de un grupo económico italiano, está dirigido por un auténtico enfermo mental. Hace algunos años, el director de este medio, Pedro José Ramírez, y E. Menéndez, abogado y delincuente en busca y captura, que editaba el diario Ya, mantuvieron durísimos enfrentamientos que se pueden buscar en las hemerotecas: E. Menéndez se ensañó con Pedro José Ramírez, a cuenta del lío sexual que, supuestamente, Pedro Jota mantuvo con una guineana de nombre Exuperancia Rapú, a la que pedía que le llamara “guarra”, desvestido con un corpiño y látigo en mano.
            Desde el diario EL MUNDO se han divulgado las teorías más estúpidas, absurdas, falsas, ridículas y surrealistas sobre el atentado del 11-M. Si hiciéramos caso a Pedro José Ramírez y a su agresiva manada de delirantes, el atentado islamista del 11-M hubiera sido obra de los servicios secretos marroquíes, más la CIA, más los servicios secretos españoles, más el Mosad, más un sector de la Guardia Civil que no quiere llevar tricornio y parte de la policía municipal de Móstoles liderada por el sargento Arensibia, más un alpinista que se perdió en Nepal, más la cabra de la legión de Tenerife (si en Tenerife hay Legión) que hubiera sido la autora intelectual del atentado. No sienten el menor respeto por las víctimas: el dolor de las víctimas se lo pasan por la entrepierna.
Por supuesto, jamás han aportado una sola prueba que avale sus tonterías e inmundicias. Pero les da igual: ellos a lo suyo. Y lo suyo es enredar, mentir, manipular… el psiquiatra más sereno y pachorro se volvería loco si leyera los titulares de EL MUNDO y los diera por ciertos: hoy dicen una cosa, mañana otra, pasado mañana otra diferente a las dos anteriores. Puro disparate: esquizofrenia en estado visceral. Así es Pedro José Ramírez, un maestro en el arte de la manipulación del lenguaje para deformar la realidad y presentarla tal y como él entiende que es la realidad. Y no hay otra realidad que la descrita por Pedro José Ramírez, capaz de dar por bueno que el ácido bórico es un potente explosivo o implicar a Javier Gurruchaga en los atentados del 11-M porque en una furgoneta de los terroristas apareció una casete del grupo Mondragón. ¡Madre mía, qué locura, qué peligro!
            El diario EL MUNDO es derecha pura y dura. Recuerda mucho al diario EL ALCÁZAR, periódico de la dictadura que también ofrecía a sus lectores toda suerte de teorías y conspiraciones contra el régimen. Los columnistas de EL MUNDO dan miedo, especialmente Salvador Sostres, un psicópata sexual obsesionado con las menores; y Federico Jiménez Losantos, antiguo militante de la extrema izquierda (Movimiento Comunista, Bandera Roja), ahora al servicio de la extrema derecha. Bien es cierto que la derecha paga muy bien a traidores y renegados.
            Entre los méritos de Pedro José Ramírez, un tipo corajudo que maltrata sistemáticamente a la izquierda, está el tener acojonado a ZP. El presidente del Gobierno le tiene pánico. No sigo, porque podría escribir un tratado sobre los delirios de Pedro José Ramírez.

EL PAÍS.- Es el periódico español de referencia, el de mayor prestigio. Reconocido internacionalmente, puede medirse con la mejor prensa mundial, desde The Guardian al New York Times. Pero EL PAÍS no es un periódico de izquierdas. EL PAÍS es un medio de centro-derecha, acusado de ser de izquierdas en España por la sola razón de que la derecha española no es derecha: es extrema derecha. Y la extrema derecha española, agrupada en el Partido Popular, ha desplazado a la izquierda española, situándola en el centro o centro-derecha (El Partido Socialista no es un partido de izquierdas).
            El diario EL PAÍS valora muy bien la información: presenta las noticias muy bien, con cierta neutralidad. Entre los mejores directores del periódico: Juan Luis Cebrián y Jesús Cebeiro, tipos muy curtidos. Otro parcela es la que ocupan los “opinadotes”, entre los que hay muy tibios, muy orgánicos: Santos Juliá es la moderación que gusta al poder, un intelectual discreto, no molesto, de obra muy floja (formará parte de los autores que figurarán en los manuales que obligan a estudiar a los alumnos de los institutos); Javier Pradera, de familia franquista, columnista relumbrón, defensor de la teoría (falsa) de la ejemplaridad de la Transición política de la dictadura a la democracia; Ignacio Sotelo, un mediocre allá en Alemania… Sorprende mucho que EL PAÍS castigue a una buena parte de sus lectores con artículos de Mario Vargas Llosa. El escritor, reciente premio Nobel, un tipo insufrible, es muy, muy de derechas. Su obra literaria está sobrevalorada, sin que tenga categoría para ser premio Nobel (Echegaray o Cela tampoco la tenían, por citar dos ejemplos). Tiene artículos sobre África o Suramérica que producen auténtica repugnancia. Sorprende también que tengan como colaborador a Boris Izaguirre, un tipo tan frívolo como impresentable, que está donde está por sus exhibiciones homosexuales… Sus artículos apestan a Chanel nº 5. A este paso, el diario El País acabará siendo una mezcla entre revistas del corazón y cotilleos y diarios deportivos, con algo de seriedad en las secciones de España (Política) y Economía. Y es el periódico de referencia para la izquierda.
            Lo expresado sobre la Prensa escrita, se puede decir de la radio o la televisión, de los medios audio-visuales en general: están en manos de la derecha, copados por seudo-periodistas de la derecha obedientes a la voz de su amo; aunque muy bien pagados, porque la derecha siempre paga muy bien.
            No sigo, para no cansar a mis lectores. En el blog todavía no somos muchos, pero si dos y dos y cincuenta hacen un millar… (poema de un escritor estadounidense. Averiguarlo).

NOTA: Todo lo aquí expuesto, se puede demostrar. Pero el objetivo de este blog no es ofrecer un extenso ensayo o investigación sobre las deficiencias de la democracia española, analizando la Justicia o la Prensa. El objetivo del blog es abrir los ojos de los ciudadanos, que soportan democracias bananeras, en manos de políticos poco demócratas que limitan la participación ciudadana, que utilizan leyes electorales no proporcionales a los votos emitidos, que se niegan a aprobar leyes de transparencia…

lunes, 30 de mayo de 2011

MUGRE FRANQUISTA EN LA ACADEMIA DE LA "HISTORIA"


Se gastan 6,5 millones de euros de los contribuyentes en realizar una obra monumental, el Diccionario Biográfico Español, de la que han excluido a prestigiosos autores de prestigio internacional, como Julián Casanova, Paul Preston, Ángel Viñas… En sus dislates ocultan que Franco, un vulgar criminal de guerra, no fue dictador de España.

RESUMEN/ SUMMARY
Academy of History of Spain is a miserable old cave, reactionaries and “chochos” (feebleminded), who lives on the taxes of the citizens who are dedicated to manipulate history. And the clearest example is the work recently presented, 50 volumes: “Biographical Dictionary Spanish”. In such a "grand" work, which has cost the Spanish taxpayers a whopping 6,5 million euros (more than one billion pesetas), described Franco, possibly the biggest criminal in the history of Spain as "Generalissimo or Head of State”. "The biography of the bloody Franco has made ​​Luis Suarez, a renowned Franco lived well in the dictatorship, which enjoyed its privileges...

Huele a tocino rancio y a naftalina: es la Academia de la Historia, una caverna de viejos miserables, reaccionarios y chochos, que vive de los impuestos de los ciudadanos, que se dedican a manipular la historia. Y el ejemplo más diáfano está en la obra recién presentada, de 50 volúmenes: Diccionario Biográfico Español. En tan “magna” obra, que les ha costado a los contribuyentes españoles la friolera de 6,5 millones de euros (más de mil millones de pesetas), describen a Franco, posiblemente el mayor criminal de la historia de España, como “generalísimo o Jefe de Estado”. La biografía del sanguinario Franco la ha hecho Luis Suárez, un reconocido franquista que vivió muy bien en la dictadura, que gozó de todos sus privilegios… La dictadura de Franco, apoyada por los países occidentales, duró 40 años: tiene en su haber más de 150 mil asesinados tras la guerra civil, o la creación de los Tribunales políticos de Orden Público que empapelaron a más de 35.000 españoles demócratas entre 1963 y 1975.
Escribe el impresentable Suárez sobre Franco: “Montó un régimen autoritario, pero no totalitario, ya que las fuerzas políticas que le apoyaban quedaron unificadas en un Movimiento y sometidas al Estado”. ¿Se puede falsificar más la historia? Sí… con el consentimiento de la Academia, financiada con dinero de los contribuyentes. Los reaccionarios y carcas de la Academia de la “Historia” también contrataron a Stanley G. Payne, historietador estadounidense de la extrema derecha, muy en sintonía con los eximios historietadores españoles Pío Moa o César Vidal, tipos que mueven a risa por sus mentiras sobre la guerra civil española.
            El director de la Real Academia de la Historia, Gonzalo Anes, es un tarugo con pretensiones, un mendrugo. Ha declarado que en la Academia no se censura… Efectivamente, no se censura: se contrata a seudo-historiadores para manipular la historia, se excluye a los historiadores de mayor prestigio, nacional e internacional, para no incluir sus trabajos. ¡Qué vergüenza!

martes, 24 de mayo de 2011

UNA CALLE DEDICADA A MARITORNES

El Ayuntamiento de Miguel Esteban (Toledo) dedica una calle a Maritornes, criada moza, y puta en la venta que don Quijote imagino ser castillo (Capítulo XVI del Quijote, primera parte)


El Quijote es una inmensa novela de novelas, hiperrealista, escrita en clave de humor, se supone que para evitar que la Inquisición, o Santa hermandad, empapelara a Cervantes o le convirtiera en un pincho moruno. Porque en aquella época toda obra literaria, y no literaria, debía pasar la censura eclesiástica. Y Cervantes tenía el suficiente talento como para burlar la férrea vigilancia de los hábitos censores de la iglesia católica.
            Miguel Esteban es un pueblo de La Mancha toledana muy singular. Desde que se recuperó la democracia en España nunca ha tenido un Ayuntamiento de izquierdas (el único Ayuntamiento de izquierdas se conformó entre febrero de 1936 y enero de 1939). Siempre ha gobernado la derecha.
            El Ayuntamiento de Miguel Esteban (Toledo), gobernado por el PP, ha decidido dedicar una calle, en una de las ampliaciones del pueblo, junto a la carretera que lleva a El Toboso, a Maritornes, criada moza y puta en la venta que don Quijote imagino ser castillo. No es broma.
            Cervantes describe a Maritornes, en el Capítulo XVI del Quijote, primera parte, de la siguiente manera: “Servía en la venta, asimesmo, una moza asturiana, ancha de cara, llana de cogote, de nariz roma, del un ojo tuerta y del otro no muy sana. Verdad es que la gallardía del cuerpo suplía las demás faltas: no tenía siete palmos de los pies a la cabeza, y las espaldas, que algún tanto le cargaban, la hacían mirar al suelo más de lo que ella quisiera…
            Más adelante continúa:
–¿Cómo se llama este caballero? –preguntó la asturiana Maritornes.
–Don Quijote de la Mancha –respondió Sancho Panza–, y es caballero aventurero, y de los mejores y más fuertes que de luengos tiempos acá se han visto en el mundo.
–¿Qué es caballero aventurero? –replicó la moza.
–¿Tan nueva sois en el mundo que no lo sabéis vos? –respondió Sancho Panza–. Pues sabed, hermana mía, que caballero aventurero es una cosa que en dos palabras se ve apaleado y emperador. Hoy está la más desdichada criatura del mundo y la más menesterosa, y mañana tendría dos o tres coronas de reinos que dar a su escudero.
–Pues, ¿cómo vos, siéndolo deste tan buen señor –dijo la ventera–, no tenéis, a lo que parece, siquiera algún condado?
–Aún es temprano –respondió Sancho–, porque no ha sino un mes que andamos buscando las aventuras, y hasta ahora no hemos topado con ninguna que lo sea. Y tal vez hay que se busca una cosa y se halla otra. Verdad es que, si mi señor don Quijote sana desta herida o caída y yo no quedo contrecho della, no trocaría mis esperanzas con el mejor título de España…
            Más adelante Cervantes explica las aficiones carnales de la moza:
“Había el arriero concertado con ella (Maritornes) que aquella noche se refocilarían juntos, y ella le había dado su palabra de que, en estando sosegados los huéspedes y durmiendo sus amos, le iría a buscar y satisfacerle el gusto en cuanto le mandase. Y cuéntase desta buena moza que jamás dio semejantes palabras que no las cumpliese, aunque las diese en un monte y sin testigo alguno; porque presumía muy de hidalga, y no tenía por afrenta estar en aquel ejercicio de servir en la venta, porque decía ella que desgracias y malos sucesos la habían traído a aquel estado”…
            En el texto queda claro que Maritornes, además de moza de venta, se ocupaba de satisfacer otras necesidades físicas de los arrieros. Y queda mucho más claro que la pasión cervantina de los próceres municipales migueletes (gentilicio de los nativos y vecinos de Miguel Esteban) les ha llevado dedicar una calle a Maritornes, criada moza y puta en la venta que don Quijote imaginó ser castillo. Todo un acierto, aunque parece producto de la ignorancia. El socarrón de Miguel Cervantes, de existir el cielo de los justos o el infierno de los pecadores, se estará tronchando de risa: una calle dedicada a Maritornes.

Nota: si algún lector conoce otras calles dedicadas a Maritornes, por favor me indique el pueblo o pueblos.