martes, 22 de marzo de 2016

OPINIONES SOBRE "THE SKY ROAD" [1], de Pablo Torres. LA RACIONALIDAD VIAJA POR LA CINTA DE MOEBIUS




El domingo 20 de marzo del 2016, me leí, “entre rejas”, The sky road, de Pablo Torres. De un tirón, sin poder dejar de leer hasta el final. La incursión de Pablo Torres en la novela negra promete. Éste parece el primero de una saga a lo Pepe Carvalho, de Vázquez Montalbán, donde el autor presenta y  esboza la personalidad y las circunstancias vitales y emocionales de su antihéroe, Tadeus Kunzt, un tipo cualificado y asqueado de formar parte del engranaje de la burbuja, que decide hacerse investigador privado, renunciado a una vida adinerada (veo contradicciones en Tad: no quiere contribuir  a engordar un urbanismo suicida, especulativo y delictivo; pero sin embargo trabajará como mercenario para empresarios putañeros, para el mejor postor. ¿Acaso no sigue siendo una herramienta de los que mueven los hilos?)
Me gusta cómo Pablo Torres estructura el libro. Dedica capítulos a cada uno de los personajes, que irán conformando el entorno profesional, personal y social de Tad. Eduardo el pijo, Laura la secretaria eficiente y las dos amantes.  Me llama la atención el triángulo amoroso en el que mete a Tad, relaciones ambas en las que el sexo parece la clave de todo. Está claro que Tad no quiere compromisos con hijos, ni compartir la vida: solo busca algo de afecto y mucho sexo. Debo añadir que no acabo de entender bien la lógica o la relación entre la Cinta de Moebius, un concepto matemático, y la racionalidad de Tad....
El libro es también y sobre todo un homenaje a Irlanda. Sus paisajes, sus gentes, sus singularidades y su gastronomía. Toda una invitación para conocer ese país celta. Y los diálogos entre los actores no tienen desperdicio, no es difícil leer entre líneas.
La trama principal, el asesinato de Sinéad, va in crescendo, como hilo conductor que hilvana los trece apartados. Tengo que reconocer que me parece un caso muy extraño, surrealista. ¿Le pagan para que vaya a enterrar un cadáver del siglo XIX? ¿Por qué el asesino busca en España a un detective para que lo detenga y por qué se lo pone tan fácil? Si tengo que apuntar una crítica sería ésta: creo que le falta más intriga y algo de complicación en la resolución del caso. El propio millonario excéntrico y asesino le indica dónde está la capilla en la que se celebró el ritual criminal. Quizás esperaba algún giro sorprendente en la novela, un asesino inesperado, desconciertos… 
Es posible que me esté equivocando y entienda mal las intenciones del autor; y tal vez no pretenda entretener al lector con un caso complicado, laberíntico y sorprendente que fuerce a Tad a ser muy perspicaz en la resolución del caso. Quizás busca pasear al lector por un periodo histórico determinado en nuestra época reciente, retratando a personajes representativos en situaciones cebadas por el dinero criminal que ha regado a esta sociedad inmunda… En resumen,  un buen libro, trabajado,  que espero sea el primero de una serie. Larga vida a Tad, Tadeus Kunzt…

J. Antonio Tébar
Madrid, 22 de marzo 2016


jueves, 7 de enero de 2016

MENDIGOS


MICRO-EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA
ENERO 2016

La mendicidad es la manifestación más rotunda del fracaso de las sociedades basadas en la injusticia. Los mendigos son obligados a pedir para sobrevivir, quitándoles hasta su dignidad. Molestan a la vista y les hacemos invisibles: no les miramos y así creemos que no existen. Pero están ahí, a la intemperie, en una esquina, o en las puertas de un supermercado o de una iglesia... en el centro de la ciudad, o en la periferia. Son los desheredados de la Tierra: no tienen pasado, no tienen futuro.
Me cuesta mucho fotografiarles. procuro no acercarme, para no molestarles, ni atentar contra su dignidad. Y cada vez que veo un mendigo pienso en la caridad, la mayor infamia contra los mendigos. Para acabar con la mendicidad es necesaria una justicia social, que elimine la caridad.


EL MENDIGO QUE LLEGÓ DEL ESTE DE EUROPA
Me abordó en la calle Martínez Campos (Madrid). Estaba en la puerta de un comedor social. Me pidió que le hiciera una foto: no entendí que quisiera que le hiciera una fotografía. Su acento indicaba que era del Este de Europa y desprendía un tremendo olor a vinazo. ¿Para qué quería una fotografía? Le hice un par de fotos e inmediatamente me dijo que le diera algo. El mendigo no quería que le hiciera una foto: quería dinero. Era su forma sutil de ejercer la mendicidad.



EN SU MUNDO
Ausente de todo, apostado en una esquina, no espera nada, salvo unas monedas para un bocadillo, o para cualquier otra cosa. No habla con nadie: sólo sonríe cuando alguien le pone en un vaso unos céntimos. Sus huesos deben estar tan castigados que ni el frío le cambia la expresión. Es otro de los cientos, quizá miles de mendigos que sobreviven en Madrid.


UN VASO DE STARBUCKS
Para que nadie pueda tocarles, utilizan vasos o pequeños cuencos. En este caso, la vieja mendiga, cargada de suciedad, utilizaba un vaso de Starbuck para que depositaran las monedas.



EN LA PUERTA DE UNA IGLESIA
Se pasa toda la mañana sentada sobre unos cartones, junto a la puerta de una iglesia. Pide por caridad, aunque posiblemente parte de lo recibido tenga que entregarlo a los jefes de esas mafias que las explotan con toda la brutalidad posible.


LOS ESTRAGOS DEL TIEMPO
Envuelta en sus harapos ve pasar los días, uno a uno. No habla: sólo mira a la gente que pasa a su lado ignorándola. Es vieja, posiblemente alguna mañana no se despierte. Será el fin a su pesadilla.




SIN PIEDAD
Están condenados a pedir. Para ellos no hay misericordia, no hay piedad. Y parte de lo que reciben deben entregarlo a las mafias. Porque hasta la mendicidad la han convertido en negocio.



VIEJO Y MENDIGO
Ser viejo y ser mendigo es una doble desgracia, en una sociedad deshumanizada que les ignora. Y de poco sirve estar medio aplastado en la acera. Recibirán o no una limosna en función de la sensibilidad de las personas que se atrevan a mirarle.



INVISIBLE
Está en la Puerta del Sol (Madrid, España), aunque podría estar en cualquier otra calle, de cualquier ciudad. Es invisible. Se pasa a su lado, sin verle. No nos importa, e incluso nos molesta o puede molestar. Nos recuerda, viejo y derrotado, que vivimos en una sociedad injusta y deshumanizada.

Pablo Torres
Madrid, enero 2016.
 
 NOTA.- Los derechos de copia son de Pablo Torres Fernández. No se permite la utilización de las imágenes con fines comerciales.

lunes, 23 de noviembre de 2015

EL ROBO Y COMERCIO DE BEBÉS, LA ÚLTIMA ABERRACIÓN DEL FRANQUISMO

Familias afectadas por el robo de bebés buscan a sus hijos. Imagen: protesta ante la
que fue residencia de sor María Florencia, imputada por el robo de recién nacidos.

El franquismo fue el más negro y sanguinario periodo de la historia de España. Y dentro del franquismo, el robo y comerciode bebés, son páginas y páginas de horror y maldad escritas por seres aberrados y fanáticos, delirantes, que en algún momento creyeron disculparse cuando filtraron frases del tipo: “querían lo mejor para los niños”.


La historia se remonta a mediados de los años 50, del siglo XX. Unos pocos años antes, el coronel franquista Vallejo-Nájera, un oportunista, un caradura sin escrúpulos, pretendía colar que los “rojos”, los demócratas que habían luchado en la guerra civil defendiendo la libertad y la democracia, eran seres mentalmente inferiores. Y se propuso, durante la guerra civil, “reeducar” a esos rojos: les obligaba a ir a misa y a confesar y comulgar, a desfilar… no obtuvo resultado alguno. No podía obtener resultado alguno: todas sus premisas se basaban en falsedades y tonterías. El coronel Vallejo-Nájera era un mediocre, un tipejo de gran pobreza mental: su ascenso y reconocimiento se debió a su posicionamiento a favor de una dictadura de sanguinarios criminales.
                Este enloquecido coronel Vallejo-Nájera –comparable al otro monstruo aleman, el doctor Mengele–, que vivió muy bien en la dictadura del sanguinario Franco, también hizo estragos con presas malagueñas (durante la guerra civil y primer y más criminal franquismo), a las que quitó a sus hijos para educarlos con “familias de orden y de bien”, familias de derechas sin hijos. Ese acto de “re-educación” echaba por tierra todas sus delirantes teorías sobre el “gen rojo”, propio de demócratas. Y reconocía, sin admitirlo, que los valores sociales y culturales dependen de una buena educación (hay que excluir la educación religiosa por sectaria: busca crear fanáticos obedientes a un inexistente dios).
 Llevan años pidiendo justicia. ¿por qué se la niegan?
El robo de niños, desde esa mitad de los años 50, del siglo XX, fue una práctica habitual; aunque quizá de alcance reducido. Pero sorprendentemente el robo de bebés se incrementa en la llamada Transición (1975-1982), tras la muerte de Franco, un genocida que se mantuvo en el poder con el consentimiento de los Estados Unidos: las bases militares de EEUU fueron el seguro de la dictadura, mientras las potencias occidentales miraban para otro lado.
En 1981 el tráfico de bebés robados era de tal dimensión, que intervino la Policía para frenar aquella monstruosidad. El doctor Eduardo Vela fue interrogado por la Policía, que no hizo un buen trabajo. Este ginecólogo manifestó a la Policía que tenía un “libro” con los nombres de las madres que, según él, daban en adopción a sus hijos. La Policía no exigió ver ese libro, ni lo intervino (si es que ese libro existió alguna vez). Lo más que hizo la justicia fue cerrar la clínica donde trabajaba este ginecólogo.

LA REPENTINA MUERTE DE SOR MARÍA FLORENCIA 
Cuando empezaron a denunciarse masivamente el robo de recién nacidos, en los últimos años del siglo XX, un nombre destacó sobre otros muchos: sor María Florencia, Hija de la Caridad de san Vicente Paúl. Y ligado a su nombre, en otros casos, el del doctor Eduardo Vela.
El 24 de enero del 2013, la Hijas de la Caridad de san Vicente Paúl anunciaban el fallecimiento de María Florencia Gómez Valbuena, sor María Florencia, de 87 años, imputada en dos casos de robo de bebés con pruebas sólidas. La monjas dijeron que había muerto dos días antes. El anuncio llegó con la monja enterrada. Sor María Florencia era una pieza clave en la trama del tráfico y robos de bebés en hospitales públicos y clínicas de toda España.
La implicación de sor María Florencia se conoció a raíz de los casos de María Luisa Torres, que la acusó de quitarle a su hija en 1982, en la Clínica de Santa Cristina; y de Purificación Betegón, por la desaparición de dos mellizas, en ese mismo centro médico en 1981.

El nombre de sor María Florencia se repite en otros muchos casos, entre las mujeres que están convencida de que sus bebés no murieron, si no que fueron robados para venderlos a familias con grandes medios económicos.
El certificado de defunción de sor María Florencia fue firmado por el doctor Enrique Berrocal Valencia, médico que pasa consulta en el Hospital central de la Cruz Roja de Madrid. Todos los certificados de defunción llevan un número de parte para acreditar su registro. En este caso era el 11626457. Ese número debe coincidir con el certificado literal que después se entrega en el registro Civil. En el caso de sor María Florencia no coincide: 11627633. ¿Error o falsificación? Si hubo error, al parecer no se ha corregido. Y las sospechas aumentan. ¿Por qué sor María Florencia fue enterrada en secreto?
El 14 de mayo de 1984 nació el hijo de esta afectada. El muchacho
tiene actualmente 31 años y no conoce a su madre biológica que lleva años buscándole.


Este posible error no subsanado ha levantado fuertes sospechas. Son muchos los casos de bebés robados, en los que se han falsificado los registros, sin indicar los datos reales de la madre y padre de los recién nacidos.

 PUERTA DEL SOL
En la Puerta del Sol de Madrid, el primer domingo de cada mes, se reunen famlias afectadas por el robo de bebés. No quieren que sus casos se olviden. Y allí reparten octavillas y explican sus casos. Son familias normales, con hijos. Esos padres y esos hijos quieren recuperar a sus hijos, a sus hermanos/as. Tienen derecho. No vendieron a sus hijos: les fueronn robados por unas grupos delictivos que traficaban con recién nacidos.

PROTESTA ANTE UNA DE LAS PROPIEDADES DE LAS HIJAS DE LA CARIDAD
El sábado 21 de noviembre del 2015, los padres afectados por el robo de bebés llevaron su protesta ante una de las residencias de las Hijas de la Caridad, la situada en la calle del general Martínez Campos nº 18, de Madrid, donde vivió sor María Florencia. Y una vez mas extendieron unas pequeñas mesas, colgaron globos amarillos y repartieron octavillas a los viandantes. Allí posaron con sus máscaras, que representan que todos los afectados son uno sólo y que no van a dejar su lucha hasta conseguir averigüar el paradero de sus hijos y sus hermabos/as, víctimas como ellos de una trama de monstruos de negras entrañas.
En el caso de los bebés robados, sorprende la inacción del Partido popular (tampoco es que el PSOE hiciera mucho). Da la sensación de que se quiere negar la evidencia: hay miles de casos, miles de alteraciones y falsificaciones de partidas de nacimiento. ¿A quién quieren proteger? Negar la evidencia es absurdo, ridículo. El escándalo es de tales proporciones que no pueden esconderlo.

La falta de colaboración de los responsables de las Hijas de la Caridad, es toda una declaración de culpabilidad; además de demostrar que son personas sin sentimientos, sin alma; o que son personas tan fanatizadas por la religión –es imposible que crean en Dios–, que no se sienten culpables de los monstruosos crímenes de robar bebés a mujeres de clase social baja para dárselos o vendérselos a familias acaudaladas. ¿Dejarán pasar meses y años hasta el robo de bebés se olvide? Las distintas organizaciones de afectados reciben cada vez más apoyos. Y están dispuestos a llevar el tema hasta el Tribunal de Derechos Humanos de la Unión Europea. No es aceptable en una democracia que la Justicia mire para otro lado, no es aceptable que la Policía se encoja de hombros, no es aceptable que los responsables de las religiosas implicadas en el robo de bebés impidan las investigaciones (abrir sus archivos sería toda una demostración de humanidad). Esas madres nunca entregaron voluntariamente a sus hijos. Esas madres fueron engañadas, amenazadas, injuriadas cuando reclamaron a sus hijos. Sólo desde la maldad más absoluta, con hábitos o sin ellos, puede entenderse la negación de la evidencia, o esa falta inhumana de colaboración; sólo desde las más negras entrañas, donde anida la peor crueldad, pueden permitirse crímenes tan horrendos.


sábado, 12 de septiembre de 2015

UN BLUFFF LLAMADO ALBERTO SCHOMMER





Ha fallecido el que dicen “fotógrafo de la transición”, AlbertoSchommer (Vitoria 1928 – San Sebastián 2015). Y el Ministerio de la Verdad ha dictado que era un genio, que era “el psicólogo de la imagen”. Así, en los manuales de fotografía figurará como “uno de los nombres capitales de la fotografía española de los últimos 40 años”. ¡Toma ya!
     ¿Qué se puede decir de Alberto Schommer? Si somos sinceros, debemos afirmar que era un blufff, una engañifa, un mediocre en un país de mediocres, España;un caradura que iba por la vida de intelectual, “retratando” a personajes convertidos en auténticos percebes con tonta expresión. Sus retratos eran la cosa más sosa del mundo: una sucesión de celebridades pasados por el almidón, más rígidos que esos caretos tratados con botox… 
      En su último trabajo, publicado en El País, nos ofreció las imágenes de Manuela Carmena, una mujer de la izquierda; y de Cristina Cifuentes, mujer de la derecha, mostrándonos las palmas de las manos (¿nada que ocultar?), vestidas de negro, como si ambas mujeres fueran homologables, iguales. ¿De verdad Carmena y Cifuentes son iguales en política? ¿Izquierda y derecha son iguales? ¿Estos serían sus retratos psicológicos? Suena a cachondeo (la de hostias que me voy a llevar por escribir esto).
    Hace muchos, muchos años, conocí y traté unos días con el poeta Gabriel Celaya, cuando en el Teatro-Club PUEBLO se preparaba el estreno de su obra teatral "El relevo". Si algo se puede decir del poeta Gabriel Celaya es que era una una persona bondadosa. Bien, pues si se ve el "retrato psicológico" que el señor Schommer le hizo al poeta Celaya, se le podrá ver con una cara de un loco que asusta. Es decir, que el fotógrafo se enciscó en situarse por encima del personaje fotografiado y logró un esperpento... psicológico, eso sí.
    Dicen que la foto preferida del señor Schommer era la de Andy Warhol con la bandera americana. Pues apaga y vámonos. Otro retrato absurdo, otra sandez sin la menor gracia, sin vida. Pero en fin, el Ministerio de la Verdad, absoluta y concluyente, dogmática, compuesto por los más obsesivos y obtusos próceres de la incultura española, ha decidido en solemne reunión privada que Schommer es un genio de la fotografía española. Así, a sangre fría. Cualquiera que no acepte o rechace la verdad del Ministerio de la Verdad, es un resentido social, un envidioso, un rencoroso, un amargado, un fracasado…
      Sí, sí, ya lo sé: soy un fracasado, un amargado, un rencoroso, un envidioso y un resentido social y todas esas cosas que se dicen contra los que disienten. Pero Alberto Schommer es un blufff, diga lo que diga el Ministerio de la Verdad y sus catecúmenos. Y sus retratos psicológicos ni son retratos ni psicológicos.

Pablo Torres [Madrid, 12 de septiembre de 2015]

miércoles, 10 de junio de 2015

BUÑUEL, UN GENIO CENSURADO





 
Javier Herrera publica “Luis Buñuel en su archivo. De Los olvidados a Viridiana”, obra que estudia el periodo mexicano del cineasta español, entre 1950 y 1961
  
     Luis Buñuel dirigió en México, en 1946, "Gran casino", por encargo de Óscar Dacingers, con Jorge Negrete y la cantante y actriz Libertad Lamarque. La película fue un rotundo fracaso: estuvo los tres siguientes años sin trabajar, viviendo con su mujer e hijos del dinero que todos los meses le enviaba su madre desde España.
     En 1949 su suerte cambió. Dirigió "El gran calavera": consiguió éxito y la nacionalidad mexicana. En 1950 realizó "Los olvidados", película que recuerda a "Las Hurdes, tierra sin pan". La película no gustó por sus contenidos: pobreza y miseria. Pero obtuvo el premio del Festival de Cannes (1951), reconocimiento internacional y su rehabilitación como cineasta. Los olvidados es una de las tres películas reconocidas por la UNESCO como Memoria del mundo.



Foto: Filmoteca Española
 
     "Los olvidados" narra la historia de unos niños en un barrio marginal de la ciudad de México. La película se sitúa en la línea del neorrealismo italiano, al que Buñuel aportó sus notas surrealistas: el sueño de Pedro, la obsesión por las gallinas o el huevo lanzado hacia la cámara. Jaibo, uno de los protagonistas, escapa de un correccional y se reúne con Pedro. Jaibo mata a Julián, el muchacho que le delató; e intenta robar a un ciego al que, finalmente, maltrata en un descampado. Cuando Pedro llega a su casa, se madre le niega la comida, aunque le ofrece unas vísceras que Jaibo le arrebata, saliendo de debajo de una cama, donde yace el cadáver de Julián. Otro niño, abandonado por su padre, entra al servicio del ciego como lazarillo… Jaibo está condenado de antemano: es el peor producto de la pobreza dentro de una espiral de maldad. Morirá abatido por la Policía: su cadáver será metido en un saco y llevado a enterrar a lomos de una burra.
     Javier Herrera, especialista en Buñuel, que fue director de la Biblioteca de la Filmoteca Española, entidad que conserva el archivo personal del cineasta, ofrece en "Luis Buñuel en su archivo…" nuevas páginas sobre la etapa mexicana del director español, la menos estudiada y conocida, a partir de documentos inéditos. En el libro hay cerca de dos mil referencias a Buñuel, inéditas en su mayoría, entre 1950 y 1961, periodo de tiempo ceñido a dos de sus grandes obras maestras: Los olvidados y Viridiana.

Foto: Filmoteca Española
     En España Buñuel dirigió "Viridiana", una co-producción hispano-mexicana, con guión escrito junto a Julio Alejandro, a partir de una obra de Pérez Galdós. La película obtuvo la Palma de oro del Festival de Cannes (1961), recogida por el entonces director general de Cinematografía, José Muñoz Fontán. Pero el periódico vaticano “L´Osservatore Romano” condenó la película por sacrílega y blasfema y pidió la ex comunión de todo el equipo: incluso se atrevieron a calificar la música, de Händel y Mozart, de perversa. La dictadura de Franco, anegada de odio, prohibió la exhibición del film, como si no existiera, como si no se hubiera rodado en España, y cesó a Muñoz Fontán. No se pudo proyectar en España hasta 1977. En Viridiana hay escenas inolvidables: los vagabundos en ausencia de los dueños de la casa, organizan una comilona, una “última cena” de Jesús con sus apóstoles, con “fotografía” incluida… o la escena propuesta por la censura franquista, que mejoró el guión de Buñuel: Viridiana llama a la puerta de su tío, él abría y ella entraba, cerrando la puerta tras ella. Los inquisidores de la censura impusieron un final diferente: Jorge, Viridiana y Ramona juegan a las cartas, en una referencia sutil a un trío sexual. Los censores se quedaron muy a gusto: convirtieron una relación sexual de pareja en un trío.



     La dictadura de Franco permitió rodar a Luis Buñuel en España, para dar una imagen de apertura del régimen, vendiendo el regreso del cineasta como el de otro intelectual díscolo que volvía al redil, tras muchos años de exilio político en México. Pero el éxito político de la película desnudó a los secuaces de la dictadura: mostraron todas sus carencias, su rechazo a la libertad… aplicaron toda la represión que pudieron contra quienes se atrevieron a reírse o criticar el catolicismo fanático rampante.

Pablo Torres


“Luis Buñuel en su archivo. De Los olvidados a Viridiana”. Javier Herrera. Fondo de Cultura Económica. Madrid, España, 2015.



domingo, 10 de mayo de 2015

ELECCIONES MUNICIPALES EN MIGUEL ESTEBAN 2015


   
Dentro de unos días, el Partido Popular volverá a ganar las Elecciones Municipales en Miguel Esteban. La maldición volverá a cumplirse, atrapados en el tiempo de la dictadura franquista. Es la maldición que afecta tanto a los migueletes demócratas, condenados a perder, elección tras elección; como a los votantes del PP, víctimas de sí mismos, incapaces de despojarse de su arnés franquista que les impide ser libres


Para encontrar un ayuntamiento democrático de izquierdas en Miguel Esteban, pueblo de La Mancha toledana, hay que remontarse a 1936, en tiempos de la segunda República. El Frente Popular ganó las elecciones y posibilitó un consistorio que se definiría por la defensa de la libertad y la democracia frente a las alimañas de Falange y otras organizaciones de las derechas que conspiraban para acabar con la República. Todos los representantes municipales de izquierdas fueron asesinados en 1939, tras la victoria de los franquistas en la guerra civil.
      Durante el periodo franquista (1939-1975), los alcaldes y concejales eran elegidos a dedo en función de su lealtad a la dictadura. Miguel Esteban no fue la excepción. Los más franquistas, de mayores recursos, afectos al criminal Franco, eran designados a dedo. Ejercían su poder a la manera franquista: el que se movía, palo y tentetieso. Así, hasta que finalmente murió el sanguinario genocida.
     Recuperada la democracia, a partir de 1975, volvieron las elecciones. Las personas dejaron de ser subditos, para recuperar su condición de ciudadanos libres. Y desde entonces, en Miguel Esteban, siempre se vota mayoritariamente derecha; porque derecha era la UCD (Unión de Centro Democrático) y AP (Alianza Popular). El PSOE siempre quedaba como segundo fuerza política, a cierta distancia de la derecha.
     En la comarca donde se localiza Miguel Esteban, junto a pueblos como Quintanar de la Orden, El Toboso, La Puebla de Almoradiel, Quero... se ha registrado cierta alternancia política, en los últimos treinta y siete años. La excepción es Miguel Esteban, un pueblo que parece condenado a votar mayoritariamente derecha; algo así como un castigo sisífico, producto de una alienación mental imposible de desentrañar. ¿Por qué siempre votan a la derecha? ¿Tanto les asusta la izquierda? ¿reivindican su franquismo?
     En España, las derechas siempre se han ocupado de sus propios intereses, al margen de los problemas reales de la población. Para las derechas, son más importantes los beneficios de unos pocos (los de los empresarios amigos, en su capitalismo de amiguetes) que los intereses del ciudadano medio. Por supuesto, siempre coaligados con la iglesia católica, la gran receptora de privilegios económicos de las  derechas, desde el primer franquismo: no pagan IVA, se les financia con dinero de todos los españoles (sean católico, ateos o protestantes), se apoderan de edificios y solares públicos, como la Mezquita de Córdoba, porque una ley franquista todavía en vigor les permite inmatricular propiedades a su nombre prácticamente a coste cero...
    Dentro de unos días, el Partido Popular (involución de la UCD y AP) volverá a ganar las Elecciones Municipales en Miguel Esteban. La maldición volverá a cumplirse, atrapados en el tiempo de la dictadura franquista: Sísifo habrá llegado a la cima con su pesada piedra a hombros y al dejarla en el suelo rodará hasta la base de la montaña, desde donde volverá a cargársela a la espalda y subirla hasta la cima. Es la maldición que afecta tanto a los migueletes demócratas, condenados a perder, elección tras elección; como a los votantes del PP, víctimas de sí mismos, incapaces de despojarse de su arnés franquista que les impide ser libres. Detrás de esa brutal alienación de la mayoría migueleta hay un trabajo decidido y eficaz: la iglesia católica, controlando y fomentando sus irracionales creencias; las fuerzas vivas, intoxicando todos los días con propaganda de baratillo: ojito con los "rojos", especialmente los socialistas (los comunistas son una fuerza residual, con porcentajes ínfimos de votos).
     Las fuerzas vivas del PP en Miguel Esteban, de la derecha más rancia y reaccionaria, han obsequiado a los migueletes una pancarta delirante para estas elecciones del 2015: "Miguel Esteban está con Rajoy, Cospedal, Vicente Tirado y Pedro Casas nuestro alcalde". La pancarta es la bandera de la España monárquica. Y el lema pancartero brilla por su gran mentira: "Miguel Esteban está...". No. En todo caso será: "la mayoría de los migueletes, que viven en Miguel Esteban, está con...". Pobre destino el de Miguel Esteban, un pueblo condenado al franquismo más esperpéntico.
Pablo Torres
[Madrid, 10 de mayo 2015]






miércoles, 25 de marzo de 2015

UNA LEY ELECTORAL TRAMPOSA QUE LOS DOS GRANDES PARTIDOS NO QUIEREN MODIFICAR


     Cuando se recuperó la democracia en España, tras la larguísima dictadura de Franco, muerto en 1975, los "transicioneros" se cuidadron mucho para llegar a beneficiosos acuerdos y elaborar una Ley electoral absolutamente tramposa, la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General, que regula las elecciones al Congreso y Senado, las Elecciones municipales... a medida de los grandes partidos, que en nada refleja la realidad de las votaciones en España. Por esa Ley, no todos los votos tienen igual valor: los partidos mayoritarios y grupos nacionalistas obtienen torticeramente más diputados con menos votos, en algunos casos con diferencias escandalosas. Hay por tanto una sobrerepresentación de los grandes y un infrarrepresentación de los pequeños partidos.
     En las Elecciones Autonómicas celebradas en Andalucía, el domingo 22 de marzo del 2015, se comprueba una vez más hasta qué punto la Ley Electoral española es una ley tramposa, cercana al pucherazo:

ANDALUCÍA [marzo 2015]

PSOE                     1.409.042 votos       47 diputados / 29.980 votos = 1 diputado
PP                           1.064.168 votos      33 diputados / 32.248 votos = 1 diputado
Podemos                    590.011 votos      15 diputados / 39.334 votos = 1 diputado
Ciudadanos                368.988 votos         9 diputados / 40.998 votos = 1 diputado
Izquierda Unida          273.927 votos         5 diputados / 54.758 votos = 1 diputado

     Por supuesto, los grandes partidos (PSOE y PP) no quieren cambiar una ley electoral tramposa que les beneficia y perjudica a los pequeño partidos. Y por supuesto, siempre hay supuestos "expertos" bien pagados, que justifican eso que se llama el Sistema corrector D´Hondt, que es un eufemismo, algo así como legalizar el pucherazo. Nos dicen que hay que corregir distribuciones territoriales, o incluso facilitar la gobernabilidad... simplemente se rompe el principio de un ciudadano un voto para favorecer a unos y perjudicar a otros.
     En Andalucía, en las últimas elecciones, por cada 29.980 votos, el PSOE obtenía un diputado. Izquierda Unida necesitó 54.785 votos (24.805 votos más) para obtener un diputados. Entre Podemos, Ciudadanos e izquierda Unida tienen más votos que el Partido Popular (1.232.926 votos) y sin embargo tienen menos diputados: 29 frente a los 33 del Partido Popular. El pucherazo es evidente.
     Los resultados reales, que reflejarían lo que realmente votaron los andaluces, aplicando que cada partido político obtuviera un diputado por cada 29.980 votos, tal y como ha conseguido el PSOE cada uno de sus diputados, serían los siguientes:

        PSOE                        47 diputados
        PP                            35 diputados
        Podemos                   19 diputados
        Ciudadanos                12 diputados
        Izquierda Unida            9 diputados

     ¿Por qué los pequeños partidos no presentan batalla legal para cambiar la Ley Electoral en los tribunales, en el Parlamento Europeo, en todos los foros internacionales? Es amsolutamente incomprensible que no peleen por cambiar una Ley Electoral absolutamente tramposa, que les perjudica y limita sus posibilidades de acceso a gobiernos locales, autonómicos o nacionales. No es aceptable que si un partido obtiene un diputado con 100 votos, a otros se les exija 200 votos. No hay proporcionalidad: las corporaciones locales, los parlamentos autonómicos y el parlamento español no representan la realidad del voto emitido, distorsionando gravemente la voluntad popular democrática.
     En España no hace falta llegar al pucherazo para obtener más diputados. La propia Ley Electoral es el pucherazo. Una democracia no puede permitirse aberraciones electorales.