sábado, 5 de abril de 2014

MIGUELETES DE AÑIL Y CAL (7)



LA GUERRA CIVIL EN MIGUEL ESTEBAN

Milicianos de Quintanar de la Orden, pueblo próximo
a Miguel Esteban, partiendo hacia los frentes de guerra. Foto: Arnau (reservados los derechos)

Desde que las derechas perdieron las Elecciones Generales de febrero de 1936, se puso en marcha la gran conspiración para acabar con la República y la democracia. Esa conspiración militar, para conseguir el poder con las armas –no podían conseguirlo en las urnas–, estaba apoyada por los partidos políticos de las derechas, incluido Gil-Robles como está demostrado; y por los grandes terratenientes y clero católico [1].

El mes de julio de 1936 estuvo condicionado por el ruido de los conspiradores desde sus cuarteles e iglesias católicas, en sus maniobras golpistas poco disimuladas. Todos parecían conocer la trama golpista, todos menos el Gobierno. Los obreros, a través de sus entidades y sociedades, se preparaban para lo que era un secreto a voces: hacían llamamientos a organizarse y defenderse con armas de los fascistas ante la inminencia de un golpe de Estado.
En Miguel Esteban los integrantes más reaccionarios de las derechas conspiraban y preparaban el asalto al Ayuntamiento. En la conjura golpista estaban los derechistas más señalados: Remigio Cantos Garay, carpintero de oficio, de 44 años, jefe local de Falange Española; Francisco Cambronero, posiblemente el más grande hacendado de la villa; Julio Gadea Abad, contratista de obras públicas, que hostigaban sin cesar a los trabajadores (peones camineros); Cristóbal Boussinet Garay, del partido católico-derechista Acción Popular, y su hermano Alejandro; los hermanos Ramírez Checa, Clemente, Jesús y Julián; Pedro Ramos Torija, prestamista, gran hacendado; Leopoldo García-Pando Alarcón, de larga militancia derechista… más otros personajillos de segunda fila, sicarios dispuestos a todo a cambio de beneficios económicos.
Ante la inminencia del golpe de Estado, ordenaron al alcalde, Genaro Torres Araque, que se trasladara a Madrid por motivos de seguridad. El alcalde viajó hasta la capital, acompañado de Paulino Argumánez, representante en el Ayuntamiento del Partido Comunista; y Benigno Rodrigo Contreras, médico de la población, en esos momentos militante de algún partido  de izquierdas.
            El golpe de Estado lo iniciaron los oficiales “africanistas” desde las plazas del norte de África, el 17 de julio, con el general Mola como primer sedicioso. Pero el golpe de Estado, desarrollado a partir del 18 de julio en la península, fracasó en media España por la fuerte resistencia de los sindicatos y obreros. Fue el inicio de la guerra civil.
UN DÍA DE FURIA.- Los sediciosos de Miguel Esteban –tenían varios arsenales de armas, bajo las escaleras de una fragua y en las casas de algunos terratenientes–, que tenían como objetivos hacerse con el poder municipal y después fusilar al mayor número posible de izquierdistas, según una lista que les encontraron, se organizaron en dos grupos. El jefe local de Falange Española, Remigio Cantos Garay, tras comprobar el fracaso del golpe de Estado de Mola, Franco y otros oficiales “africanistas”, se atrincheró en su casa, armado. El otro grupo se atrincheró con armas de fuego en la fragua de Los Moreno. Conocían las carencias de fuerzas municipales para reducirles y mantenerles, con el agravante de que los guardias civiles de la localidad abandonaron su puesto para sumarse a las fuerzas del sedicioso Moscardó, en Toledo.
            El alcalde de Miguel Esteban regresó el lunes 20 de julio a la población, con el objetivo de desarmar a los sediciosos y mantener el orden. Y trató de hacerlo, de forma pacífica. Para poder desarmar a los sediciosos, pidió refuerzos: milicianos de La Puebla de Almoradiel y Corral de Almaguer llegaron a la población en camiones para ayudar a mantener el orden constitucional. Se trasladaron hasta el domicilio de Remigio Cantos Garay, indicándole que depusiera su actitud y entregara las armas. La respuesta del rebelde fue disparar, parapetado desde el interior de su casa, contra el jefe de Milicias de La Puebla, Juan Roda Rubio, situado en la puerta de su domicilio esperando a que se entregara.
            El cobarde asesinato del miliciano Juan Roda Rubio provocó un día de furia [2]. El resto de milicianos respondieron al fuego con fuego, en un intenso tiroteo. En el intercambio de disparos fue abatida Carlota Cartas Pérez, cuñada de Remigio Cantos, que era el jefe local de Falange Española. Finalmente los milicianos sofocaron la intentona sediciosa, deteniendo a los implicados. Pero a los detenidos les encontraron una lista con los nombres de los izquierdistas que iban a asesinar: la lista y la muerte de Juan Roda Rubio sería el detonante para que el mismo lunes día 20, en la plaza del Ayuntamiento fueran ajusticiados cuatro sediciosos: Eusebio Novillo Muñoz, jefe de Milicias de Falange; Santiago Moreno Lara, reseñado como estudiante; Julián Moreno Medina, padre de Santiago; y Antonio Puente Boga.
El asesinato perpetrado por el jefe local de Falange, en colaboración con su cuñada Carlota Cartas Pérez, tuvo la respuesta judicial que pudo darse, en unos días en que todo estaba por decidir. En el juzgado de Quintanar de la Orden se abrió el sumario número 81, iniciado el 21 de julio:
“Homicidios a virtud del oficio del juez municipal de Miguel Esteban porque en el día de ayer, al hacer un registro en la casa de Remigio Cantos Garay, desde la que se hizo un disparo matando a Juan Roda, de la Puebla de Almoradiel, resultando también muertos Eusebio Novillo, Santiago Moreno, Julián Moreno Medina y Antonio Puente Boga”. La causa sería remitida al Juzgado Especial para actos de rebelión el 5 de septiembre de 1936” [3].
Entre los días 20 y 30 de julio de 1936 se produjo la detención de los principales rebeldes, de unas pocas y conocidas familias: los Boussinet Garay y los García-Pando Alarcón, muy activos derechistas; los hermanos Ramírez Checa, tres peligrosos individuos, políticamente muy activos; los Yébenes, en sus dos ramas, Muñoz y Lara
Superados los primeros días de confusión, controlada la intentona golpista; en Miguel Esteban, se creó el Comité de Defensa, para restablecer la legalidad republicana contra la barbarie fascista, en una situación de guerra civil, con distintas funciones: control social y político de la población y la colectivización de las casas y tierras –expropiaron el uso, no la propiedad–. La función básica del Comité de Defensa era garantizar el trabajo en la retaguardia y producir alimentos para la población y para los soldados que luchaban en los distintos frentes de guerra.
Milicianos en un control de carreteras. Foto Arnau (reservados los derechos de copia)

LA CNT TOMA MIGUEL ESTEBAN.- En Miguel Esteban antes de la guerra civil, el sindicato obrero CNT nunca tuvo excesiva presencia, ni demasiados afiliados. Sin embargo, está documentado el caso de un reconocido grupo de derechistas, políticamente muy activos contra la República, se afiliaron el 3 de diciembre de 1936, unos meses después del golpe de Estado, al sindicato obrero CNT (Confederación Nacional del Trabajo). El objetivo: infiltrados, escondida su auténtica identidad política, solapados de izquierdistas para poder moverse con tranquilidad, conspirar contra la República. Para afiliarse a la CNT tuvieron que viajar furtivamente a Madrid, desobedeciendo las órdenes del alcalde de la población. Y a su regreso a Miguel Esteban, los nuevos cenetistas asaltaron la sede del sindicato socialista UGT.
            El asalto de los nuevos “cenetistas” a la sede de la UGT tendría graves consecuencias. Ordenada la detención de los asaltantes para esclarecer los hechos, uno de ellos, Juan Flores Torres, tendría un enfrentamiento con Paulino Argumánez que acabaría a tiros. Juan Flores resultaría muerto. Su hermano Clemente escaparía y llegaría hasta Alcázar de san Juan (a 18 kilómetros al sur de de Miguel Esteban) para informar a sus “compañeros cenetistas” deformando los hechos y presentándose como víctimas. Y no tuvieron mejor ocurrencia que reunir a varias decenas de anarquistas, trasladarse en camiones hasta Miguel Esteban y tomar militarmente el pueblo, en un acto de sedición. Los hechos que desembocaron en la toma de Miguel Esteban fueron los siguientes:
            El día 1 de diciembre de 1936 un grupo de albañiles, afiliados a la UGT, sin la autorización del alcalde viajan a Madrid. Se afilian a la CNT y con sus nuevos carnets regresan, el 3 de diciembre, a Miguel Esteban y asaltan la sede de la UGT. Se ordena su detención, para investigar los hechos. Cuando Juan Flores Torres es conducido al depósito carcelario, se encuentra con Paulino Argumánez. Se establece una fuerte discusión, que degenera en enfrentamiento: Juan Flores dispara contra Paulino, sin alcanzarle, que repele la agresión. Juan Flores Torres muere [4]. Su hermano Clemente escapa hasta Alcázar de san Juan, informando a la CNT de forma parcial y sesgada, alterando la realidad.
            El 4 de diciembre de 1936 Miguel Esteban es invadida militarmente por seudo-anarquistas de la CNT, llegados de Alcázar de san Juan en tres camiones. Actúan con gran violencia contra la población civil y destrozan la iglesia y gran parte del mobiliario del edificio religioso, incluido un valioso órgano. La llegada de varios camiones de Guardias de Asalto, enviados por el Gobernador Civil de la provincia, evita una matanza de civiles a manos de los incontrolados de la CNT, que actuaron como auténticos sediciosos. El responsable del sindicato en Alcázar de San Juan, Matías Jiménez Segovia [5], además de interrogar ilegalmente al alcalde de Miguel Esteban y ordenar registros y otras acciones, interviene el arma que había disparado Juan Flores: la hizo desparecer [6].
PROCESAMIENTO DE PAULINO ARGUMÁNEZ.- Los anarquistas de la CNT, a partir de mayo de 1937 se desentienden de los frentes de guerra: abandonan los puestos y se mueven en las retaguardias en actuaciones que sólo favorecían al bando sedicioso de Franco. En Miguel Esteban se comportaron de igual forma: Clemente Flores Torres denuncia al alcalde de Miguel Esteban, por supuesta detención ilegal; y a Paulino Argumánez, por la muerte de su hermano Juan, conocido falangista antes de producirse la guerra civil.
            Sobre la supuesta detención ilegal de Clemente Flores y otros “cenetistas”, se les informó que el alcalde de Miguel Esteban tenía potestad para ordenar su detención, por ser la máxima autoridad municipal. No hubo, por tanto, detención ilegal. Y procedieron a procesar a Paulino Argumánez: se tomaron decenas y decenas de declaraciones, se practicaron pruebas… hasta se desenterró a Juan Flores para comprobar las causas de su muerte. Y se juzgó a Paulino Argumánez en Madrid, a partir del 5 de octubre de 1937. El Jurado le declaró inocente y fue absuelto.
UN PERSONAJE SINIESTRO.- El sindicato CNT-Madrid envió a Miguel Esteban a Lorenzo Baldominos, anarquista presuntamente muy revolucionario que, lejos de limpiar el sindicato de derechistas y falangistas, les apoyó: fomentó la separación política municipal, impidió cualquier acuerdo de las izquierdas en el Ayuntamiento, envenenó las relaciones políticas y sindicales y permitió conspiraciones y otros desmanes. Es imposible que desconociera la existencia de un depósito de armas de guerra en la sede del sindicato anarquista. Culminó su calamitosa actuación fabricando informes malintencionados, denunciando a dirigentes de la izquierda: únicamente estaba bien lo que proponía la CNT, que normalmente no proponía nada. No quería ningún tipo de acuerdos, en nada. Y criticó hasta una función de teatro  realizada para recaudar fondos para el Socorro Rojo Internacional (SRI).
UN ARSENAL EN MANOS DE LA CNT.- Ángel Puente Alonso, Clemente Flores Torres, Rufino Martínez Lara y Adolfo Cejudo Ramírez, derechistas camuflados de sindicalistas anarquistas de la CNT, fueron detenidos en octubre de 1937 después de que se descubriera que tenían armas de guerra ocultas en el local del sindicato. También fue detenido Pedro Zarza Patiño, puesto en libertad poco después de su detención. Lorenzo Baldominos, responsable del sindicato anarquista, según él, no se enteró nunca de nada.
En diez meses los falangistas infiltrados lograron hacerse con todo un arsenal para una población de unos 3.500 habitantes: 11 fusiles, una pistola (marca) Star, una caja con cartuchería de caza de varios calibres, cinco bombas de mano y 12 peines con cápsulas (balas) de fusil. Incomprensiblemente no fueron fusilados. Las autoridades de la República les abrieron un proceso, interrogándoles en Ocaña, entonces capital de la provincia de Toledo. No pasaron ni medio año de cárcel. 

Un informe de la Guardia Civil, de noviembre de 1942, demuestra que los más activos derechistas, algunos de Falange Española, se refugiaron en la CNT para actuar contra la República y erosionar la convivencia. Lo firma el comandante de puesto, José Nevado Borreguero y dice:

“Consecuencia de tales asesinatos y otros acontecimientos de despiadada vileza [7] se inicia en el vecindario un profundo malestar, que aprovecha la ocasión de la constitución de la CNT donde se cobijan la mayor parte de los elementos de derechas, desde la cual inician una ardua y perseverante campaña contra los desmanes cometidos por el mal llamado Frente Popular”.

TROPAS DE LÍSTER EN MIGUEL ESTEBAN.- Gracias a las denuncias e informes falsos de la CNT-Miguel Esteban, sabemos que hubo tropas de Líster en Miguel Esteban. Un escrito fechado el 24 de noviembre de 1937, firmado por Lorenzo Baldominos se titula:
“Informe de los hechos acaecidos en el pueblo de Miguel Esteban desde que llegó a éste una parte de la Brigada del Quinto Cuerpo del Ejército, la cual es mandada por un comandante que se llama Modesto”. En otro informe titulado “Informe de la Asamblea mitín celebrada… el día 23 de diciembre en el salón Pasionaria” dice abiertamente: “Este acto ha sido organizado por el Comandante y el Comisario del Batallón Especial de Ametralladoras del Quinto Cuerpo de Ejército, que se encuentra actualmente en este pueblo…

LA MUERTE DE REGALADO NIETO.- Puesto en libertad, Paulino Argumánez volvería a comportarse de forma violenta, protagonizando otro incidente, en el que resultaría muerto Regalado Nieto. El 21 de diciembre de 1937 Paulino Argumánez y Regalado Nieto, los dos militantes del Partido Comunista, se trasladaron hasta la Bodega de Cambronero. Discutieron: Paulino le disparó tres veces, matándole. Las causas de la discusión parecen estar en diferencias sobre las cuentas de la colectividad: Paulino no justificaba los gastos. La defensa de Paulino, llevada por José María Rodríguez de Rivera y Muriel, del Frente Popular, trató de demostrar que la muerte de Regalado fue accidental: pretendía que Paulino y Regalado probaban una pistola, que se disparó accidentalmente. No lo pudo probar. Paulino Argumánez sería condenado “como autor responsable de un delito de asesinato cualificado por la premeditación y en el que concurre la circunstancia agravante de alevosía, a la pena de QUINCE AÑOS DE SEPARACIÓN DE LA CONVIVENCIA SOCIAL que extinguirá en una Colonia de Trabajo…”.

SE ACERCA EL FINAL.- El año de 1937 se cerraba con el inicio de la ofensiva republicana sobre Teruel, iniciada el 15 de diciembre. La ciudad es tomada el 8 de enero. Pero el 22 de febrero de 1938 vuelve a poder de los sediciosos. El revés es consecuencia de la desigualdad de fuerzas entre republicanos y franquistas. Alemania e Italia incrementaban sus ayudas a Franco, mientras que Francia e Inglaterra seguían maniatando a la República con su “política de no intervención” (en ayuda de la República).
La suerte de la guerra y de la República se jugó finalmente en la Batalla del Ebro, iniciada con una ofensiva republicana el 25 de julio. La batalla del Ebro fue la mayor de cuantas se libraron en la Guerra Civil, desarrollándose en la zona occidental de la provincia de Tarragona y en la parte oriental de la provincia de Zaragoza. Mientras se jugaba el futuro de España, el 21 de septiembre, en un discurso en la sede de la Sociedad de las Naciones, Negrín anunciaba la retirada de las Brigadas Internacionales: el 28 de octubre se despedían de España, desfilando por las calles de Barcelona (el propósito de Negrín era resistir: sabía que la gran guerra europea estaba próxima: era la única oportunidad de la República). El 16 de noviembre, tras cuatro meses de heroica resistencia, las tropas republicanas volvían a cruzar el río Ebro en retirada. Muchos entendieron que la guerra estaba perdida y la República acabada.
Los tres primeros meses de 1939 supusieron la desintegración total de la República, el triunfo del fascismo internacional en España. El 26 de enero de 1939 caía Barcelona, sin que los republicanos opusieran la menor resistencia. La guerra estaba perdida. Los sueños de libertad y democracia, de progreso, que representaba la República habían sido rotos en mil pedazos por el fascismo. El 27 de enero de 1939 se iniciaba un éxodo de 200.000 civiles hacia Francia, el mayor de la historia de España, que huían aterrorizados de las tropas de Franco. El éxodo se prolonga hasta el 10 de febrero, con otros tantos cientos de miles de soldados de la República (miles y miles de republicanos se quedaron atrapados en Alicante, sin poder escapar por el puerto: no había suficientes barcos).
         Los franquistas entrarían en Madrid el 28 de marzo. No habría combates. Oficialmente Franco proclama el 1 de abril el final de la guerra civil. Significó el comienzo de una larguísima noche de terror genocida, el inicio de una dictadura feroz y sanguinaria que duraría 38 años. La guerra no había terminado: empezaba la más brutal venganza franquista.

NOTAS:

[1] Los sediciosos sacaron de Toledo, días antes del golpe de Estado, al cardenal primado de España, el catalán Tomás y Gomá. Sus escritos llamando a la guerra civil son muy conocidos.

[2] Una gran parte de los hechos ocurridos en Miguel Esteban, durante la Guerra Civil, están descrito en Los años oscuros en Miguel Esteban. Represión y fascismo en Castilla – La Mancha. Pablo Torres. Editorial Almarabú, Madrid 2008, España. En la próxima edición añadirá otros episodios que desmontan todas las mentiras de la derecha.


[3] Libro de Registro de sumarios. Juzgados de Quintanar de la Orden (Toledo)
[4] Este esforzado “anarquista” fue declarado mártir por la iglesia católica. Se puede comprobar en el “Martirologio de Cuenca”.
[5] Fue fusilado por los franquistas en Alcázar de san Juan tras la guerra civil.
[6] Del artículo “Paulino Argumánez, un personaje desconocido y maltratado”. Cuadernos Migueletes, Nº 1. Septiembre 2010 – Marzo 2011. Todos los hechos relacionados con la muerte de Juan Flores y la toma militar de Miguel Esteban están en el proceso que se siguió en 1937 contra Paulino Argumánez (Archivo Histórico Nacional. Signatura FC-CAUSA_GENERAL, 52, EXP. 14).

[7] Nunca especificados, por supuesto.

ESPECIFICACIÓN.- Los comentarios que llegan al blog se someten a moderación. Se rechazan los que no van firmados (los que quieran opinar deben identificarse, o permitir su identificación). No se permiten injurias o falta al respeto a las víctimas del franquismo... Defendemos la libertad de expresión, negándonos a dar espacio a los quieren dejar muestra de su fanatismo o rencor.





 

lunes, 17 de marzo de 2014

EL 11-M DIEZ AÑOS DESPUÉS. LA PRENSA ANTE LOS GRANDES ATENTADOS





En el mayor atentado terrorista contra civiles, registrado en Nueva York (Estados Unidos de Norteamérica), el 11 de septiembre del 2001, cuando dos aviones de pasajeros fueron estrellados contra las torres gemelas, las más alta de la ciudad, la Prensa norteamericana no quiso los ciudadanos vieran una sola imagen de las víctimas: sin que nadie se lo pidiera, o quizá en nombre de una parte de sus lectores a los que determinadas imágenes hieren su sensibilidad, asumió el control de las fotografías, para supuestamente proteger a la población. Se les negaba la visión de ciertas escenas de la realidad más brutal para, según esa Prensa, no herir sensibilidades y evitarles sufrimientos o estados emocionales traumáticos.
            El 16 de marzo del año 2003, se produjo la llamada Cumbre de las Azores, en la que participaron el presidente estadounidense George W. Bush; Tony Blair, presidente del gobierno británico; José María Aznar, presidente del gobierno español; y el portugués José Manuel Durao Barroso… Los señores Blair, Aznar y Durao Barroso recibieron después importantes prebendas internacional, quizá como recompensa a su apoyo a la intervención militar norteamericana. Aquella cumbre fue el pórtico a la ilegal invasión de Iraq, no autorizada por la ONU, realizada entre el 20 de marzo y el 1 de mayo del 2003, a partir de la gran mentira de la posesión de armas de destrucción masiva en poder de Sadam Hussein, dictador en Iraq. Y pudimos ver todo un espectáculo de muerte y destrucción, quizá porque las víctimas no eran occidentales. No se ahorraron imágenes de aquel horror: ¿los bombardeos selectivos de la aviación norteamericana, no hería la sensibilidad de esos lectores que escriben cartas de protesta a los periódicos?
El atentado del 11-M en Madrid, España, el jueves 11 de marzo del 2004, hace ahora diez años, dejó a la sociedad española conmocionada, traumatizada: 191 muertos y miles de heridos, físicos y psíquicos. El fanatismo islamista utilizó la excusa de la guerra de Iraq, proporcionada por José María Aznar, para atentar contra el pueblo de Madrid, que había rechazado abiertamente la guerra en múltiples manifestaciones. Una de las fotografías hechas en aquel escenario bélico, junto al Polideportivo de la calle Téllez, permitió ver la realidad y esencia terrorismo: muerte y destrucción, nada más. Pero en esa misma fotografía, bien analizada, se pudo y se puede ver vida y solidaridad: unos ayudaban a otros para salir de aquel escenario de guerra.
Sobre las secuelas del atentado del 11-M, una década después, mis reflexiones se resumen en distintas preguntas, con diferentes respuestas: ¿debemos vivir en duelo permanente, atrapados en un sufrimiento estéril que nos impide analizar las contradicciones de nuestra sociedad; o debemos vivir pausados, sin olvidar a las víctimas, atentos a decisiones políticas que nos pueden condicionar la vida y originar catástrofes o destrucción de países? En la visión individual sobre los efectos en cada víctima, con nombres y apellidos, sé perfectamente que hay casos de imposible recuperación social; personas que jamás superarán la pérdida de un padre, de hijo, de un hermano, de un amigo. El atentado del 11-M les ha dejado secuelas psicológicas que marcarán negativamente el resto de su vida, pero esos casos no deben condicionar la recuperación del mayor número posible de víctimas y su integración total en la sociedad. Casi diría que trabajar por la recuperación social y psicológica de las víctimas es una obligación. No se puede vivir en un estado permanente de duelo, asustados, aferrados al dolor.
            El 7 de julio del año 2005 los islamistas atentaron en Londres, en el Metro y contra un autobús. Hubo 56 víctimas mortales y 700 heridos. Era la respuesta islamista por el apoyo del seudo-socialista Tony Blair a la invasión de Iraq, no autorizada por la ONU. Las autoridades inglesas y la Prensa impidieron ver las imágenes de aquel horror. Los ciudadanos una vez más fueron manejados como asustados adolescentes a los que había que proteger, negándoles las instantáneas del atentado islamista. ¿Qué derecho tiene la Prensa a ocultar la realidad en sus aspectos más traumáticos?
Negar o disfrazar la realidad es un método que los norteamericanos vienen usando desde que aquellas fotografías de la guerra de Vietnam pusieron a la mayoría de la sociedad contra la guerra. Para evitar el rechazo a esas decisiones políticas que provocan guerras y terrorismos, los gobiernos se afanan en convencer a los ciudadanos de la necesidad de evitar imágenes traumáticas, para impedir que los ciudadanos choquen con la realidad, abran los ojos y reflexionen sobre la realidad de la vida, o sobre las oscuras decisiones de los políticos muy atentos a sus intereses de casta (han logrado conformar una casta social con apariencia democrática). Y cuando los medios de información esconden imágenes a los ciudadanos, para supuestamente no herir sensibilidades, manipulan con descaro la realidad y atentan contra la democracia. Pretender justificarse en el sufrimiento que las imágenes de actos terroristas provocan en las personas es una burda falacia: el sufrimiento forma parte de la condición humana. Insistir en este punto es tan cansado como demostrar lo obvio.
En las sociedades democráticas occidentales, lo normal sería tratar a los ciudadanos como personas adultas y ofrecer la realidad tal y como es, sin tapujos o manipulaciones, (la objetividad existe: los muertos están ahí, con nombres y apellidos. Otra cosa son las manipulaciones posteriores, de algún enfermo mental, fabricando delirantes conspiraciones de cercanos autores intelectuales). Los ciudadanos deberíamos tener derecho a ver el terror tal y como es, en su máxima brutalidad, sin que se obligue a nadie a mirar: ¿acaso los que miran al horror de frente y reflexionan sobre los terrorismos, sobre oscuras decisiones políticas que provocan guerras, son menos sensibles que aquellos otros que cierran los ojos y/o lloran con amargura ante las brutales imágenes de cuerpos destrozados? ¿Únicamente son sensibles al horror del terror los que cierran los ojos y se niegan a ver fotografías? El horror de las guerras no es algo nuevo. Si se echa un vistazo a “Los desastres de la guerra” (1810-1815), grabados de Goya –un hombre lúcido de su época, un ilustrado forzado a abandonar España–, que describen con toda crudeza la guerra de los españoles contra la invasión napoleónica, se advierte hasta qué punto el hombre se puede transformar en un monstruo de negras entrañas entregado a los mayores actos barbarie.
Ver la cruda realidad desmonta la realidad oficial que los gobiernos quieren imponernos, porque el terrorismo no está sólo en “ellos” frente a “nosotros”; el sufrimiento no está sólo en “nosotros”, nuestra sociedad, ni mucho menos; ni somos más sensibles que “ellos”, por muchas lágrimas que derramemos. Basta con echar unas miradas a lo que queda o han dejado de Iraq, o a lo que está pasando en Siria. El resto es pura hipocresía maniqueísta, muy propia de las sociedades occidentales: buenos frente a malos. ¿Somos “nosotros” los buenos y son “ellos” los malos?
La Prensa occidental y su paternalismo de baratillo, cuando nos oculta la realidad nos trata como adolescentes, debilitando las estructuras de las sociedades democráticas. ¿En nombre de qué o de quién hay que proteger a los ciudadanos de la realidad? Está claro que no hay que proteger a los ciudadanos censurando fotografías: hay que proteger a la sociedad de los terrorismos, en cualquiera de sus formas.

Pablo Torres
Premio Ortega y Gasset de Periodismo Gráfico 2005.

domingo, 16 de marzo de 2014

“EL ATENTADO DEL 11-M DIEZ AÑOS DESPUES”



Exposición fotográfica en la Escuela de Fotografía EFTI, de Madrid, donde se muestran 34 fotografías de Pablo Torres, hechas en el escenario donde fue atacado el tren (junto al polideportivo de Téllez), más otras imágenes obtenidas en Atocha en días posteriores, y a distintos supervivientes y héroes de aquella jornada.

Perdió el tren porque al comprar el periódico, estuvo hablando unos minutos con Loli la quiosquera. Y se subió al siguiente tren que debía llevarle hasta Atocha, para allí enlazar con el Metro y llegar hasta su trabajo. Pero el tren, de la línea de Parla, no llegó a Atocha: se detuvo a unos veinte metros de otro tren. Pablo Torres vio desde el interior de su tren que aquel otro tren tenía el techo reventado. Pensó que algún accidente había provocado la caída de la catenaria (alta tensión) y que era la causa de la parada.
    Era jueves 11 de marzo del año 2004. En poco más de un minuto Pablo Torres pasó de ir leyendo tranquilamente el periódico a estar en un escenario de guerra. Porque se encontró ante todo un tren de cercanías que había sido atacado por el terrorismo, la peor cara del fanatismo político-religioso. El tren tenía tres o cuatro enormes boquetes y junto a las vías estaban los heridos, atendidos por otros viajeros, en espera de que llegaran los servicios médicos de urgencia para rescatarles. En el interior del tren se amontonaban las víctimas mortales, en el interior del Polideportivo de Téllez se improvisó un hospital de campaña para atender a las decenas y decenas de heridos. 
    En aquel escenario de guerra el periodista y fotógrafo Pablo Torres pudo captar el horror del atentado terrorista. Entre las más de sesenta fotografías que hizo, una fue portada en el diario El País y en la prensa mundial. Esa imagen le valió, un año después, el premio Ortega y Gasset de periodismo gráfico.
    En la Escuela de Fotografía EFTI de Madrid (calle Fuenterrabía números 4 y 6) se puede ver hasta el 3 de abril, la exposición fotográfica “EL 11-M DIEZ AÑOS DESPUES”, compuesta de 34 imágenes que se presentan en cuatro apartados. El primero, EL ATENTADO, ofrece 11 imágenes del atentado contra el tren en el que explotaron cuatro bombas cuando circulaba próximo al polideportivo de la calle Téllez, con 5 imágenes inéditas. El segundo, ATOCHA Y OTRAS ESTACIONES, son 5 fotografías que recogen el dolor y el duelo que se expresó a través de miles, quizá cientos de miles de velitas en la Estación de Atocha y otros escenarios. El tercer apartado está dedicado a los SUPERVIVIENTES Y HÉROES (12 fotografías), a todos aquellos voluntarios que de forma generosa y desinteresada ayudaron a los heridos. El último aparatado, TERRORISTAS EN LEGANÉS (6 imágenes) se dedica a las fuerzas de seguridad y cuerpo de Bomberos que tuvieron que actuar tras la inmolación de los islamistas en este pueblo del sur de Madrid.
Pablo Torres ha querido exponer sus fotografías en la EFTI porque entiende que es el sitio ideal: una escuela de fotografía en la que los alumnos pueden ver las imágenes de un hecho histórico. Madrid, los madrileños se merecen ver las imágenes de aquel atentado brutal, sin sensiblerías, acercándose a la realidad sin maquillajes. Porque la exposición, además del público en general, va dirigida tanto a las víctimas, que hayan superado el trauma del atentado; como a los fotógrafos en formación. Pablo Torres busca una reflexión sobre los terrorismos en la sociedad actual, en un mundo donde la violencia, controlada y dirigida, se extiende sin freno: Siria, Iraq, Ucracia, guerrillas en América, distintos países de África...
UN DOCUMENTAL.- La muestra se complementó con la proyección del documental “HISTORIA DE UNA FOTOGRAFÍA”, de Pedro Costa y José Ramón da Cruz, el día 14 de marzo del 2014. En la sinopsis se puede leer: “El testimonio gráfico más sobrecogedor de los atentados del 11-M, la explosión de los “trenes de la muerte”, lo captó casualmente la cámara del fotógrafo Pablo torres. El documental “Historia de una foto” relata la pequeña y cotidiana de cada uno de los hombres y mujeres que aparecen en la fotografía que al día siguiente de la tragedia ocupó la portada de 400 diarios de todo el planeta”.


miércoles, 8 de enero de 2014

MIGUELETES DE AÑIL Y CAL [6]

 Pueblo en La Mancha más árida, Miguel Esteban tiene sus orígenes allá por el siglo XIII, aunque los primeros datos documentados están en las Relaciones Topográficas de Felipe II. Será el marqués de Ensenada, con su Catastro o averiguación, el que ofrecerá todo un conjunto de datos sobre el pueblo que evolucionará al ritmo del país. La división ideológica del pueblo se producirá con la segunda República. Las fuerzas de las derechas más reaccionarias, en unión con la iglesia católica y una facción del ejército, se opondrán con todas sus fuerzas y métodos ilegales contra el nuevo Estado democrático, hasta fomentar y patrocinar un golpe de Estado que llevaría a los españoles a una guerra civil (1936-1939), nunca acabada.

LA SEGUNDA REPÚBLICA EN MIGUEL ESTEBAN

La proclamación de la segunda República, en 1931, marcó el final de la restauración borbónica, un largo periodo de unos 50 años en los que España no evolucionó, anclada en los viejos modelos de producción económica. En ese pe-riodo se perdieron las últimas colonias de ultramar (Cuba, Puerto Rico y Filipinas) y se embarcó al país en una guerra en el protectorado de Marruecos, sólo para proteger los negocios particulares de unos pocos nobles.
Proclamación de la segunda República en la Puerta del Sol (Madrid)
 El domingo 12 de abril de 1931 se celebraron elecciones municipales en España. La inmensa mayoría, el 66,9 por ciento del Censo Electoral que votó, se pronunció abiertamente por la República. Los republicano-socialistas triunfan en 41 de las 50 capitales de provincia, en las cuencas mineras del norte y de Andalucía, en la mayoría de las ciudades de Levante y Cataluña. Son 39.501 concejales republicano-socialistas frente a 34.238 monárquicos o presuntamente monárquicos. Pero no conviene perder de vista algunas triquiñuelas legales: en Madrid capital, sus 952.000 habitantes eligen a 50 concejales, mientras que el resto de la provincia, con 425.000 habitantes, eligen a 1.677 concejales.
    El martes 14 de abril de 1931, después de siete años bajo la Dictadura del general Primo de Rivera, que no fue capaz de resolver ni uno solo de los graves problemas económicos, sociales y estructurales de España –¿Cuándo los militares han arreglado algo en España o en cualquier otro país?–, y tras una mini-dictadura del general Berenguer, con el triunfo electoral de la izquierda en las urnas, se proclama la II República en varias capitales: el Gobierno provisional entra en Gobernación a las 8 de la tarde. El rey Alfonso XIII, monarca protector de los oficiales “africanistas”, siempre al lado de la derecha y del clero, en contra del pueblo, se ve forzado al exilio, vía Cartagena.
LA IZQUIERDA EN MIGUEL ESTEBAN.- Los antecedentes de la izquierda migueleta están en el movimiento obrero y campesino, que se articula alrededor de la Sociedad Obrera El Porvenir, de orientación republicano-socialista, fundada en el otoño de 1918 por Genaro Torres Araque y otros compañeros de ideología socialista. Son los años previos a la dictadura de Primo de Rivera. Hay un documento que lo prueba, un pago:
He recibido quince pesetas de la Sociedad Obrera El Porvenir por material y hechura del rótulo de dicha sociedad. Miguel Esteban 10 de octubre de 1918. Recibí Vicente Puente.
     Hay también una factura expedida por la Imprenta de Benigno Alaminos (Alcázar de san Juan), por valor de 48,90 pesetas, por realizar talonarios, 200 reglamentos, un libro en cuarto y un frasco de tinta. Tiene fecha de 13 de octubre de 1918. La sede o local de la Sociedad Obrera estaba en la calle del Santo, donde se ubicaba el histórico barrio obrero.
    El Partido Socialista Obrero Español lo patrocinan en Miguel Esteban, en 1930, Andrés Lara Lara, Genaro Torres Araque y Eusebio Patiño Férreo, no pasando de una decena el número de afiliados que se componía. Tres años más tarde contaba esta organización con más de 50 afiliados y empiezan las primeras alteraciones del orden público… . También hay que reseñar en 1930 la creación de la Sociedad obrera agrícola El Progreso, que se inició con 69 socios.
      La proclamación de la segunda República se vivió en Miguel Esteban con un júbilo extraordinario, con una explosión de alegría, casi desbordada en las gentes de la izquierda: los rojos, llamados así por ondear banderas rojas, se mani-festaron por la calle principal de la villa, ondeando la  enseña tricolor. Era la respuesta al pernicioso caciquismo secular, a las manipulaciones del clero. Pero hay que señalar que en Miguel Esteban siguieron las derechas en la alcaldía: Tiburcio Puente Torres sería alcalde hasta 1934.
    Durante el periodo republicano, en Miguel Esteban lo más destacable fue la actitud de las derechas, en su calculada estrategia, como movimiento antidemocrático perfectamente organizado: acciones de hostigamiento contra la clase trabajadora politizada (una minoría), de filiación republicano-socialista, con algún que otro comunista (eran muy pocos), para crear agitación política y malestar social. No les daban trabajo, aun cuando resultara perjudicial para sus propios intereses; o cuando les daban trabajo, retrasaban los pagos de las soldadas, sin importarles las necesidades primarias de los jornaleros. Querían desestabilizar políticamente el país, pueblo a pueblo.
    En Miguel Esteban, entre la proclamación de la segunda República, el 14 de abril de 1931; y el golpe de Estado del 18 de julio de 1936, hubo cuatro alcaldes: Tiburcio Puente Torres (1931-1934), Ángel Boga López (1934-35), Julián Casas Yébenes, “Rondilla” (enero-febrero de 1936) y Genaro Torres Araque (a partir del 20 de febrero de 1936). El periodo republicano en Miguel Esteban (1931-36), de cinco años, previo a la Guerra Civil, no fue muy conflictivo por la indiferencia de la mayoría campesina, analfabeta y despolitizada, sumisa y sometida a los caciques, terratenientes y clero católico.
INCIDENTES EN CORRAL Y LA VILLA DE DON FADRIQUE.- La comarca, en esta parte de La Mancha alta, se conmocionó cuando cinco meses después de estrenada la República, distintos grupos de campesinos ocuparon pacíficamente fincas en Corral de Almaguer (a unos 30 kilómetros de Miguel Esteban, en la carretera nacional 301) e intervino la Guardia Civil. El final fue dramático. Los hechos se registraron en septiembre de 1931, en Corral de Almaguer. Los campesinos más pobres, braceros sin ninguna propiedad, querían tierras para trabajarlas y ganarse el sustento: decidieron ocupar pacíficamente fincas. Intervino la Guardia Civil, con el propio general Sanjurjo al frente: su lamentable e intencionada actuación provocó la muerte violenta de cinco campesinos y otros siete heridos graves (1).
     En julio de 1932 se produjeron también graves incidentes entre campesinos y la Guardia Civil en La villa de don Fadrique, con víctimas mortales. Los terratenientes provocaron a los campesinos, para conseguir un estado de agitación social que justificara una intervención militar golpista (2). Los campesinos convocaron una huelga: fue reprimida por la Guardia civil el 8 de julio. Se produjo un tiroteo entre los segadores y los guardias civiles de las comandancias de Tembleque, Toledo, Villacañas y de La villa de don Fadrique, apoyados por caciques y terratenientes y sus sicarios, con el resultado de dos campesinos muertos, de tiros en el pecho; y un guardia civil abatido, en el cruce del fuego. Toda la Prensa, incluida la de izquierdas, presentaron equivocadamente los hechos como propios de un movimiento sedicioso.
 Consejo de guerra contra los campesinos de La villa de don Fadrique
    Es difícil entender que la República nombrara al general Sanjurjo, conocido conspirador, director general de la Guardia Civil, cuerpo militar utilizado habitualmente para la represión y el control social de la población. El general Sanjurjo estuvo en todas las conspiraciones (junto a Primo de Rivera, en la primera dictadura del siglo XX; dando un golpe de Estado en Sevilla, en 1932…), siempre al servicio de las derechas. Y sus actuaciones como director general de la Guardia Civil únicamente pretendían crear agitación social para generar un enfrentamiento entre españoles.
1932.- SEMANA SANTA MIGUELETA A TIROS.- El año de 1932 –con graves tensiones sociales y políticas en todo el país, provocadas por las dere-chas con el concurso de la Iglesia católica–, estuvo marcado en Miguel Esteban por la procesión del viernes de Semana Santa: finalizó a tiros.
     En el nuevo Estado republicano, laico, la primera Semana Santa de la iglesia católica española, de 1932, estuvo definida por la suspensión de las procesiones en Sevilla. La suspensión fue un acto voluntario e intencionado de las hermandades o cofradías, atizadas por la iglesia católica para provocar agitación social contra el nuevo Gobierno democrático salido de las urnas, con la excusa de temer incidentes callejeros. El nuevo Gobierno, que no llevaba ni un año en el poder, tenía muy claro la separación de poderes: no gustaba nada a la iglesia católica, eterna aliada de las clases dominantes contra los obreros y campesinos.
    En Miguel Esteban, pese al gobierno municipal de las derechas, los caciques provocaban a los campesinos politizados, para envenenar la convi-vencia: consiguieron que hubiera un grave enfrentamiento durante la Semana Santa de 1932, cuando la procesión de la Virgen de la Soledad, el viernes 25 de marzo, recorría distintas calles. La versión oficial pretende que un izquierdista quiso apuñalar la imagen de la Virgen, acto que fue respondido violentamente por pistoleros de extrema derecha. La información sobre el grave incidente vio la luz en El Pueblo Manchego (3) , publicación derechista, de perfil católico, que presentó los hechos de forma muy parcial y sesgada:

“Los sucesos de Miguel Esteban.- En el pueblo de Miguel Esteban (Toledo), un grupo de elementos extremistas trató de profanar la imagen de la Virgen de la Soledad. Los “armados” impidieron el sacrílego intento, y el vecindario al día siguiente asaltó la Casa del Pueblo (4), destrozando cuantos muebles y ventanas había. La procesión siguió su itinerario y los perturbadores huyeron al campo. De la refriega resultaron heridos un socialista y un propietario. Nuestro corres-ponsal en Alcázar nos remite estas dos fotografías. La primera reproduce la venerada imagen de la Soledad; y la segunda, un aspecto del salón de actos de la Casa del Pueblo, después de ser asaltada por el vecindario”.

VERSIONES NORMALES.- Hay otras versiones de los hechos,  más ajustadas a la realidad, menos interesadas, más veraces: Otilio Torres Lara, pistolero de la derecha más violenta, provocaba a los izquierdistas, buscando amedrentarles: gritos y amenazas, enseñarles la pistola; en la izquierda, Paulino Argumánez Araque, arrostrando, respondió a las amenazas e insultos.  En la Procesión del Santo Entierro, tras cruzarse gruesas palabras, se escuchó el sonido de un disparo. Otilio desenfundó su pistola y disparó primero: Paulino respondió a la agresión como pudo, resultando herido. El trono de la procesión se llevó hasta la iglesia, desde la Plaza de la Cruz Verde, por la calle Valencia, entre tiros, gritos y espantos de gentes que huían a la carrera.
    Del incidente está el testimonio Miguel Torres Ramos (Miguel Esteban, 1922). Vivió los hechos, señalando a Tiburcio Puente Torres, como uno de los instigadores:

   “Era de derechas. Aquel hombre lo tenía merecido. Era un tal Tiburcio Lara (5), por mal nombre “Cachucha”, el “tío Cachuchas”. Fue alcalde antes de la guerra. Otilio y un primo del abuelo, que se llamaba Paulino, tuvieron una reyerta, en esto que iba la procesión por la calle: “¡Paulino que no sé qué y esto y lo otro!”. Y le pegó un tiro a Paulino… se lió un escándalo. Y al otro día se presentó la Guardia Civil en el pueblo (6). Fue una Compañía de Villacañas… y todo el que olía a izquierdas, a la cárcel. El individuo que pegó el tiro (7) no fue a la cárcel. Total que se le iba la boca al tío (8): “No tengáis cargo, que estos van a un barco roto, si estos no vuelven”. Los procesaron y estuvieron 8 meses encerrados en Toledo, sin haber hecho nada”.

    Sobre los incidentes de Semana Santa hay otra narración, de otro testigo directo:

“Hubo incidentes. Me pilló en ella con mi padre en la procesión. El Viernes Santo. Me acuerdo que por allí, por la plaza, cuando iban las imágenes, se lió un tumulto: la gente empezó a correr. Dicen que había uno que iba con Paulino, uno que le llamaban Chaleco, el padre de “Los Chaleco”, que iba con un cuchillo, que fue a pegarle a la Virgen, no sé. Y no tiraron la imagen, pero la Cruz de los Misioneros sí que la tiraron… hubo tiros de la derecha. La derecha iba armada hasta los dientes y llevaron las imágenes a la iglesia pegando tiros. Pero la gente, adiós… fueron los cuatro de las fuerzas de la derecha, que iban armados. El tumulto se lió en la Plaza de la Cruz Verde y siguió por donde vivía don Benigno, el médico (calle Valencia). Por allí llegó la procesión del Entierro hasta la iglesia, pegando tiros. Y pasaron las imágenes. No las tiraron al suelo. La Cruz de los Misioneros, sí. Chaleco dicen que iba con un cuchillo a pegarle…” (9).

       La derecha atacó de nuevo al día siguiente, con sus pistoleros, para escarmentar a los izquierdistas: 

“La derecha se lanzó a la calle y saquearon la Casa del Pueblo. Lo hicieron todo polvo, todos los muebles, que estaban en la casa de Blas El Habichuelo. Allí pasaron: iban en busca de los de izquierdas. Y Eusebio El Raco, salió corriendo para El Toboso. Salieron tras de él, que si lo cazan lo matan. Uno que se llamaba Marino, de “los Marino”, casado con una del Tío Juanete. Se libró (Eusebio Patiño) por tablas. Fue a cruza-camino hasta El Toboso. La iglesia se hizo el verdadero Estado Mayor de la derecha” (10).

LA VIDA COTIDIANA.- Con la excepción de los hechos de la Semana Santa, la vida cotidiana diaria en Miguel Esteban, en 1932, no sufrió grandes convulsiones sociales. La población “apolítica” mantuvo sus trabajos agrícolas, como braceros o atendiendo sus pocas o muchas propiedades; adaptándose como pudo a la nueva situación democrática. La minoría de izquierdas, obrera y campesina, hostigada por su politización, se agrupaba alrededor de las Sociedades Obreras El Porvenir (La casa del Pueblo), situada en la calle del Santo; y El Progreso, conformadas con militantes del Partido Socialista Obrero Español, Izquierda Republicana y sindicatos de clase obrera… mientras, la derecha pre-paraba sus conspiraciones,¡ –utilizando incluso a pistoleros–, con sus respectivos partidos, especialmente Acción Popular.
LLEGA LA GUARDIA CIVIL.- La Guardia Civil es un cuerpo militar, dependiente del Ejército de Tierra, creado para proteger las propiedades de los terratenientes. Normalmente, con la excusa de combatir el bandolerismo, se ha utilizado para controlar socialmente a los campesinos y trabajadores en zonas rurales. Los terratenientes de Miguel Esteban, desde los inicios del siglo XX, trataron de tener un cuartel de la Guardia Civil. Un comandante, un simple cabo, con unos pocos números les bastaba, les era suficiente para sentirse psicológicamente seguros frente a los campesinos migueletes. El 19 de febrero de 1903 hay una instancia, dirigida al ministro de la Gobernación, firmada por el alcalde y los concejales, pidiendo un puesto de la Guardia Civil. Ofrecen, como contrapartida, alojamiento gratuito, servicio médico-farmacéutico “extensivo a la familia de los individuos que la compongan”… más enseñanza a los hijos de los guardias civiles, en el establecimiento del municipio .
    Conseguir ese cuartel llevó casi 30 años, ofreciendo un edificio de dos plantas, con cinco pabellones y sus correspondientes dependencias, totalmente dotado, en un solar municipal, pagado con los impuestos municipales, del pueblo. El 7 de noviembre de 1927, el alcalde-presidente del Ayuntamiento, Benedicto Martínez Martínez, terrateniente, de la derecha más rancia, vuelve a pedir un puesto de la Guardia Civil. Otro escrito del 14 de diciembre de 1927, para justificar la petición, indica que el pueblo tiene una población de 2.680 habitantes y una extensión de 8.000 hectáreas. Las peticiones municipales se suceden. El 25 de febrero de 1931, el alcalde Ángel Boga López vuelve a pedir el Cuartel. El 11 de marzo de 1931, el alcalde insiste en la petición de un puesto de la Guardia Civil:
   “… participando que el citado municipio está construyendo una casa para cuartel en excelentes condiciones de alojamientos para la fuerza…” . 
   El 1 de diciembre de 1931, Tiburcio Puente Torres, alcalde del municipio, escribe en un oficio: “… y estimando ser de urgente necesidad en envío de cinco números de este benemérito cuerpo, con carácter definitivo, dado el espíritu algo levantisco que se nota desde hace tiempo en parte de este vecindario considerado así por las fuerzas vivas de la población…” . El escrito es clarificador: quieren a la Guardia Civil para sofocar el “carácter levantisco” de los campesinos, organizados en sociedades obreras que aumentaban sus afiliados.
    El 18 de diciembre de 1931 el coronel Carmelo Rodríguez de Latorre, escribe un oficio: “… se autorizó para establecer el Puesto de Miguel Este-ban…”. Finalmente el puesto se establece el 29 de noviembre de 1932, con un cabo comandante y tres guardias o números.
    Pese a contar con la presencia y colaboración de la Guardia Civil, las derechas migueletas no se sentían seguras. La izquierda, frente al acoso de los terratenientes y sus secuaces, se organizaba y tenía cada vez mayor presencia política. El 30 de octubre de 1934, Ángel Boga, alcalde de la población, escribe un oficio muy claro al director general de la Guardia Civil
“… he de manifestar haciéndome eco de las quejas de este vecindario que, sin duda por requerirlo así el servicio, con frecuencia queda este puesto de la guardia civil sin fuerza alguna, por destinarla a otros puntos, pareciendo que se la moviliza más que la de otros pueblos limítrofes, notándose durante estas ausencias cierto malestar y nerviosismo del vecindario, y por lo tanto esta Alcaldía sin garantía para evitar alguna alteración de orden público si acaso pudiera producirse…”. 

    El escrito es sorprendente. Quizá las derechas se asustaron por los hechos de Asturias. El oficio indica “intranquilidad del vecindario”, cuando debería hablar de intranquilidad de una parte del vecindario, de las derechas.
    La Guardia Civil mantendrá su presencia en Miguel Esteban, durante el periodo republicano, hasta el 18 de julio de 1936. Desde esa fecha, y hasta 1939, no hay noticias de la Guardia Civil. La guarnición abandonaría su puesto y se marcharía para incorporarse a las tropas del sedicioso coronel Moscardó, en Toledo capital.

AVANCES DE LA IZQUIERDA.- La primera sociedad obrero-agrícola de Miguel Esteban fue El Porvenir, fundada en 1918, núcleo del socialismo miguelete que cuajó básicamente en dos partidos: Izquierda Republicana (IR) y Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Los comunistas y cenetistas eran minoría. Durante la segunda República habrá otras sociedades de campesinos, creadas para defender sus intereses económicos frente a los terratenientes. En 1933 hay una certificación de la Sociedad obrera agrícola El Progreso, fundada en 1930 con 69 socios (en 1933 tenía 90 socios). La copia de una certificación dice literalmente. En 1933 el Partido Socialista Obrero Español de Miguel Esteban, fundado hacia 1930, según informe de la Guardia Civil, tenía más de 50 afiliados, cifra muy importante para la población (por encima de 3.000 habitantes), valorando además la despolitización de la mayoría de las clases obrera y campesina.
TRIUNFO ELECTORAL DE LAS DERECHAS.- Finalizando 1933, en noviembre, hubo Elecciones generales. Los resultados en Miguel Esteban, publicados en el BOPTO número 33, del miércoles 7 de febrero de 1934, fueron los siguientes:

Candidatos                                   D1S1    D1S2            D2S1        D2S2        Total

Ruperto Rodelgo Plaza                  17              21              30            75            143
Mariano Rojo González                 17             21               30            75            143
Manuel Muiño Arroyo                   17             21               30            75             143

Constantino Vega Gregorio          231             209            250          170           860
Jesús Salvador Madero                232             213            261          180           886
Félix Avia García                          232             213            261          179          885
Julio González Sandoval               231              204            252          171          858
Ramón Molina Nieto                    234              213            261          179          887
Dimas de Madariaga                    236               212           261           179          888
Dimas Adánez Horcajuelo              231             210           250           171          862
José Finat Escrivá de Romaní        234             208             250          172           864
Adelaido Rodríguez F. Avilés        135                56            42             77            310
Hipólito Jiménez Coronado           136                55             42             75           308
Perfecto Díaz Alonso                      9                 (¿?)             1              20
Félix Sánchez Láinez                    129                 21            (¿?)           75
Pedro Riera Vidal                         134               56             42             75            307
Manuel Álvarez Ugena                   29                16             11              12            68
Emilio Palomo Aguado                   25                14             11              11            61

Fermín Blázquez Nieto                   17                 21            30              75           143
Manuel Aguillaume Valdés             17                 21            30               75          143
José Castro Taboada                    17                  21            30               75          143
Santiago Muñoz Martínez              17                  21            30               75          143

Leocadia Muñoz de la Casa           17                 21            11               20           69
Cayetano Bolívar Escribano            16                14            11                20          59
Eduardo Blasco López                   15                 14            11               20          60
Luis Cicuéndez Muñoz                   15                 14            11               20           60
Pablo Carpintero Mollejo               15                 14            11               20           60
Ángel Vela Gallego                         13                 14            11               20          58
Luis García Plaza                            15                 14            11               20          60
Pedro Martínez Cartón                   15                 14            11               20          60

Votos emitidos                              343               284           531             495


QUEJAS DE LOS OBREROS.- Los terratenientes y empresarios migueletes, con la protección del Ayuntamiento, rechazaban las leyes sociales dictadas por la República para mejorar las condiciones laborales de los campesinos y obreros. La Delegación provincial de Trabajo de Toledo, que recibía decenas y decenas de denuncias, se dirigió en distintas ocasiones (julio y agosto de 1934) al alcalde presidente de Miguel Esteban para recordarle su obligación de velar por el cumplimiento de las leyes:
    “Tengo el honor de poner en su conocimiento que constantemente se reciben en esta Delegación provincial denuncias por incumplimiento de la jor-nada mercantil y Decreto sobre Jornada máxima de Trabajo, ruego a V. se sirva dar las órdenes oportunas a fin de que se corten estos abusos de Ley… Le re-cuerdo que como primera autoridad de esa Villa vele por el más exacto cum-plimiento de las leyes sociales, sirviéndose acusarme recibo del presente oficio. Toledo 20 de julio de 1934. El Delegado Provincial” (11).
    El Delegado provincial envió un segundo escrito, más contundente:

    “Siendo insistentes las denuncias de que ese pueblo se me hacen por la Dependencia mercantil, con respecto al incumplimiento de las leyes sociales, Ruego a V. que con toda urgencia me informe de los resultados de sus inspecciones, advirtiéndole que le negligencia de su parte sería considerada como obstrucción al servicio y que estoy dispuesto a proceder en consecuencia. To-ledo 7 de agosto de 1934. El delegado Provincial” (12).

1936. HACIA EL GOLPE DE ESTADO.- La vida política española, al inicio de 1936, estaba condicionada por el bienio negro de Alejandro Lerroux y José María Gil-Robles, dos años dedicados a liquidar todas las reformas de modernización de España emprendidas por la izquierda. En ese tiempo, además, las derechas pretendieron liquidar el movimiento obrero clausurando las Casas del Pueblo. El 15 de enero de 1936, prácticamente liquidado el Gobierno cripto-fascista de Lerroux y Gil-Robles, se levanta la clausura de las Casas del Pueblo y demás asociaciones. El Gobierno Civil de Toledo publica en enero la circular número 20 que dice:
“Restablecidas las garantías constitucionales en todo el territorio nacional, y como quiera que no obstante haberse oficiado, ha tiempo, a los señores alcal-des de esta provincia para que levantasen inmediatamente la clausura de las Casas del Pueblo y demás sociedades que estuviesen clausuradas gubernativamente, es lo cierto que se me producen reclamaciones por no darse la legítima y debida eficacia al precepto constitucional; se servirán dichas autoridades gubernativas proceder, acto seguido de recibir el ejemplar del BOLETÍN OFICIAL de esta provincia, donde se publica esta mi circular, a levantar la clausura de las mencionadas Casas del Pueblo y Sociedades a presencia de los señores alcaldes, Guardia Civil y Presidente de las respectivas asociaciones, siempre que no se hallase suspendido el funcionamiento de aquellas por Autoridad Judicial o Militar. Y así mismo me comunicarán por telegrama el haberlo efectuado, en evitación de responsabilidades y sanciones. Toledo 15 de enero de 1936. José Maldonado y Ayuso”.

LEGISLATIVAS DE FEBRERO DE 1936.- El 16 de febrero de 1936 se celebraron en España Elecciones para diputados a Cortes. Las Elecciones Municipales estaban convocadas por decreto de 17 de marzo, para el 12 de abril. Fueron suspendidas el 5 de abril .
    Los resultados electorales, en las legislativas de febrero de 1936 para diputados a Cortes, podrían considerarse muy sorprendentes en Miguel Esteban, difíciles de explicar si se comparan con los resultados generales obtenidos en España, salvo que se tratara de un pucherazo (más que probable).
     En Miguel Esteban, en 1936, se presentaron a las elecciones cuatro partidos políticos: la Candidatura Antirrevolucionaria de Toledo, que agrupaba a las derechas; el Frente Popular de Toledo (Izquierda Republicana y Partido Socialista Obrero Español), el Partido Republicano Radical y el Partido de Centro Progresista. El católico partido de Acción Popular (fundado por Herrera Oria), en la población de Miguel Esteban estaba dirigido por:

– Cayo Ramos Porras
– Cristóbal Boussinet Garay
– Marino Mata Cepeda
– Isidro Caravaca Yébenes
– Agapito Martínez Patiño (13)

El partido ultra, de perfil fascista, el partido de la dialéctica de los puños y las pistolas, los joseantonianos de Falange Española Tradicionalista (FET), estaba dirigido por:

– Remigio Cantos Garay (jefe comarcal)
– Eusebio Novillo Muñoz (jefe de milicias)
– Isidro Yébenes Lara (secretario)

Las diferencias de votos entre los partidos, en Miguel Esteban, fueron tan abismales, que hacen pensar en un fraude, en un pucherazo descarado, muchos más si se advierte la identidad de los integrantes de la Junta Electoral Municipal. Los sorprendentes resultados fueron:

Candidatura Antirrevolucionaria de Toledo        1.421 votos expresados
Frente Popular de Toledo                                     313    “    “
Partido Republicano Radical                                     5    “    “
Partido de Centro Progresista                                 14    “    “

PRIMER AYUNTAMIENTO DE IZQUIERDAS.- El resultado de las elecciones generales, influyó para que hubiera un cambio en el gobierno municipal de Miguel Esteban. El derechista Julián Casas Yébenes, “Rondilla”, dimitió de su puesto de alcalde, o se le forzó a dimitir, formándose el día 20 de febrero una Comisión Gestora municipal que debería regir la vida municipal:
    – Genaro Torres Araque (Alcalde, de Izquierda Republicana)
    – Eusebio Patiño Férreo (PSOE)
    – Zoilo Egido Checa (PSOE)
    – Antonio Lara Lara
    – Regalado Nieto Ramos
    – Lorenzo Casas Puente
    – Paulino Argumánez Araque (PCE)
  
    La villa de Miguel Esteban tenía por vez primera en su historia un Ayuntamiento democrático, de izquierdas. Genaro Torres Araque, secretario de la UGT local y líder de Izquierda Republicana, accedió a la alcaldía, en un tiempo convulso y difícil, plagado de negras perspectivas: 1936 se había iniciado con respuestas al bienio negro de Lerroux y la católica CEDA, a sus medidas antirrepublicanas. Genaro Torres Araque apenas pudo trabajar con normalidad durante cinco meses.
Genaro Torres Araque, primer alcalde socialista de Miguel Esteban.
Fue asesinado-fusilado en Quintanar de la Orden, en 1939, junto con otros
17 migueletes republicanos, que habían defendido la libertad y la democracia.
    Toda la corporación municipal del primer Ayuntamiento de izquierdas de Miguel Esteban sería prácticamente exterminada 1939 a partir de abril de 1939. Genaro Torres Araque y Zoilo Egido Checa serían fusilados por los franquistas en Quintanar en junio de 1939: estaban en una relación de “rojos” a los que había que fusilar, tras el golpe de Estado de julio de 1936. La lista con los que debían ser fusilados en Quintanar salió del Ayuntamiento de Miguel Esteban, elaborada por las nuevas “autoridades locales” con el concurso de los más significados y sañudos franquistas. Paulino Argumánez sería asesinado en Miguel Esteban, en 1939, junto a Los Abeles (Abel Rodrigo y sus hijos Miguel y Fidel). Eusebio Patiño Férreo sería asesinado en 1941, en el Ayuntamiento, y su violenta muerte fue presentada como un suicidio.

MOTÍN DEL PRIMERO DE MAYO.- El primero de mayo de 1936 tenía un significado especial en Miguel Esteban para los trabajadores, campesinos braceros y obreros en su mayoría. Contaban por ver primera, desde 1931, con el apoyo de las autoridades municipales. El Ayuntamiento era de izquierdas y democrático.
     “Siempre que salíamos a trabajar al campo, la derecha se echaba a la calle, provocaban. La Guardia Civil también disparó varias veces, dos o tres veces contra mujeres que iban a escardar, como ya entonces eran las bolsas del trabajo que se llamaban. Hubo un día que dispararon al aire… Si los patronos echaban a los obreros, se sentaban en las puertas y les tenían que pagar… La Guardia Civil disparó a las mujeres cuando venían de escardar, que venían cantando La Internacional” (14).
    El Primero de Mayo debía discurrir por distintas calles del pueblo, en un trayecto no muy largo: los espacios comunes más habituales en aquellos años eran la Plaza del Ayuntamiento (Plaza de la Constitución, desde antes de la proclamación de la segunda República) y la glorieta que hay frente a la iglesia. La manifestación obrera, en el Día de los Trabajadores, empezó bien, con la participación de los obreros y campesinos más concienciados políticamente, con sus banderas tricolores y rojas, con sus consignas reivindicativas. La manifestación la abanderó La Pernala, hija de “Pernales”, Benigna Caravaca, joven muchacha de dieciséis años, de notable belleza a la que llamaban La Divina Pastora o Pasionaria. La manifestación acabó con incidentes.
    Hubo presuntos enfrentamientos con la Guardia Civil y parece ser que se originó un pequeño motín. Un grupo de izquierdistas posiblemente respondió a las provocaciones de la Guardia Civil y pretendieron el asalto, reducción y detención de los miembros del puesto (Pocos años después el republicano miguelete Francisco Felipe Vidal, acusado de provocar los hechos, fue juzgado en Consejo de Guerra habido en Quintanar de la Orden el 23 de septiembre de 1939. Declararon en su contra Luisa Tebar, que dijo: “… que en mayo de 1936 el encartado en unión de otros quiso amotinar al pueblo contra la Guardia Civil, intentando encerrar a éstos en el Ayuntamiento”).

NOTAS:
(1) Historia de España. Tuñón de Lara, Manuel. Tomo IX: "La crisis del Estado: dictadura, República, Guerra. 1923-1939". Páginas 132 y 133. Hoy se sabe, además, que la derecha provocaba para generar un estado de agitación social, que justificara intentonas militares.
(2) Poco después, el 12 de agosto de 1932, el general Sanjurjo dio un golpe de Estado en Sevilla, conocido como "la Sanjurjada", que fracasó en el resto de España.
(3) Lunes 28 de marzo 1932. Año XXII. Número 7.173. Precio: 10 céntimos ejemplar. La información se da en portada.
(4) Es rigurosamente falso. Los "armados", los pistoleros de extrema derecha fueron los que asaltaron la Casa del Pueblo e intentaron asesinar a Eusebio Patiño Férreo, "El Raco".
(5) Es un error. Es Tiburcio Puente Torres, alcalde de Miguel Esteban en esos días.
(6). Es, evidentemente, una exageración.
(7) Efectivamente. El que disparó inicialmente provocando el tiroteo ni está identificado, ni fue a la cárcel.
(8) Es fácil suponer que se refiere a Tiburcio Puente Torres.
(9) De la entrevista con José Villalba, realizada y grabada el jueves 19 de octubre del 2006, en su casa de Getafe (Madrid).
(10) Entrevista citada.
(11) Archivo Histórico Municipal de la villa de Miguel Esteban. Legajos. Caja 1934/1
(12) Archivo Histórico Municipal de la villa de Miguel Esteban. Legajos. Caja 1934/1
(13) Informe de la Guardia Civil, de 8 de noviembre de 1942. AHN (Madrid). Causa General. Legajos. Caja 1.049/1.
(14) De la entrevista con José Villalba. Getafe (Madrid) 19 de octubre del 2006.