miércoles, 8 de agosto de 2012

RAJOY, UN MISERABLE FABRICANDO DESASTRES


Funcionarios y trabajadores del Estado mantienen su lucha contra las agresiones económicas de Mariano Rajoy y su equipo de ministros: TODOS LOS MIÉRCOLES DEL MES DE AGOSTO SE MANIFIESTAN A LAS DOCE DE LA MAÑANA. Rajoy ganó las Elecciones Generales mintiendo, engañando: hay que repetirlo hasta que se entere el último votante del PP. Prometió únicamente para ganar y, una vez en el Poder, ha puesto en marcha todo aquello que prometió no hacer. Es un farsante que sólo dice mentiras como que no hay más soluciones a la crisis que sus propuestas... propuestas impuestas por el fascio-capitalismo más salvaje, representado en Europa por Ángela Merkel: la riqueza de Alemania depende de los países del Sur, a los que está masacrando. ¡Hay que ser burra y necia!
Y por supuesto que hay otras soluciones a la crisis, empezando por no mentir. Algunas soluciones son:
     Combatir el fraude fiscal (nada de amnistías para los grandes defraudadores)
      Aumentar los impuestos a las SICAV
      Poner tasas a las operaciones financieras
      Prohibir las operaciones especulativas en corto
     Nacionalizar temporalmente las empresas rentables (petroleras, telefónicas...), hasta que mejore la situación económica
     Exigir en el Parlamento Europeo la unidad fiscal de todos los países
     Exigir la creación de un Banco Central Europeo que defienda a todos los países y no sólo a Alemania...
     Eliminar las Diputaciones
     Agrupar ayuntamientos...
     Acabar con privilegios y canongías de altos cargos políticos (Indemnizaciones por cese. El caso Caso Dívar es un ejemplo de inmoralidad, rayana en la delincuencia).


Todas y cada una de estas medidas anotadas, hubieran evitado tener que agredir económicamente a los funcionarios y trabajadores públicos del Estado, robándoles su paga de diciembre o bajándoles ilegal e injustamente el sueldo (antes montaron una campaña de descrédito, para justificar su atraco); hubieran evitado tocar la Sanidad (la quieren privatizar) o la Educación (también la quieren privatizar para que hagan negocio sus amigos). Pero no. Rajoy, un títere en manos de la Merkel, aplica "recetas" de la escuela económica de Chicago, próximas al fascio-capitalismo. Y miente cuando afirma que no puede hacer otra cosa. Puede hacer otras muchas cosas... pero sería traicionar a sus mimados ricos, auténticos autores del desastre que sufrimos.
Muchos funcionarios ya están comprobando en sus sueldos las consecuencias de votar a la derecha española. El Partido Popular quería el poder para defender los privilegios de los ricos en sus más diversos disfraces: especuladores financieros, banqueros, propietarios de casinos, altos jerarcas de la iglesia católica, empresarios de la construcción...

miércoles, 1 de agosto de 2012

FUNCIONARIOS EN LUCHA CONTRA LOS RECORTES DE MARIANO RAJOY



Rajoy y su (des) Gobierno han sido particularmente agresivo contra los funcionarios del Estado, autonomicos y municipales. Rajoy es un pésimo político, escondido tras un escudo de falsedades, que recurrió a las mentiras y el engaño para ganar fraudulentamente las Elecciones Generales. No está legitimado para gobernar.

Mariano Rajoy, el gran Pinocho de nuestros días, ganó las Elecciones Generales del año 2011 mintiendo y engañando. No sólo no ha cumplido su programa electoral, sino que ha hecho todo lo contrario de lo que ha dicho. Dijo que no subiría el IVA… y ha subido el IVA. Dijo que la Sanidad y la Educación no las iba a tocar… y vaya si las ha tocado. Dijo y dijo, prometió y prometió… en nueve meses de (des) Gobierno su descrédito es total. Sus mentiras, en todos los campos, hablan por él y le definen como un títere de los intereses bastardos de Ángela Merkel y sus aliados financieros. Porque Ángela Merkel es la destructora, la gran arruinadora de Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia.
            Todas y cada una de las “medidas” que ha tomado Rajoy y su Gobierno de fachas –especialmente carca y reaccionario es Ruiz Gallardón, un tipejo de la escuela de Fraga– únicamente han servido para crear más paro y empobrecer más a la población (no voy a perder el tiempo con argumentos: economistas de prestigio mundial y premios Nobel han explicado esta falsa crisis).
            Rajoy y su (des) Gobierno han sido particularmente agresivos contra los funcionarios del Estado, autonómicos y municipales. Previamente han montado desde sus medios desinformativos afines –La Razón, El Mundo y ABC… más los fachas del grupo Inter Economía, Tele-Madrid y otros medios afectos a la derechuza– una feroz campaña de descrédito contra los funcionarios, acusándoles falsamente de vagos, malos trabajadores, absentistas… son las armas de un pésimo político, escondido tras un escudo de falsedades, que recurrió a las mentiras y el engaño para ganar fraudulentamente las Elecciones Generales. Mariano Rajoy no está legitimado para gobernar.

           
      Los funcionarios, en su lucha para recuperar sus derechos laborales y sus salarios robados, protestarán todos los miércoles del mes de agosto, a las doce de la mañana, en distintos puntos. En Madrid, los trabajadores públicos del Ministerio de Empleo (¿?) y Seguridad Social, junto con funcionarios de otros ministerios, han protestado el día 1 y lo harán todos los miércoles del mes de agosto, frente a los Nuevos Ministerios, en el Paseo de la Castellana. Reivindican la dignidad de su trabajo, quieren recuperar su salario íntegro. No quieren que con su dinero se financie a los bancos, auténticos responsables de la “crisis” económica. No quieren que les roben el dinero de sus bolsillos para entregárselo graciosamente a los que crearon la “burbuja inmobiliaria”, nacida con la Ley del Suelo aprobada por José María Aznar, el patriota, y su Gobierno de señoritos de la gran derecha. Las próximas víctimas del títere de la Merkel son los jubilados: también les quieren amargar sus últimos años de vida.

viernes, 18 de mayo de 2012

CARLOS FUENTES, PURO MEXICANO

Hace unos días falleció el escritor mexicano Carlos Fuentes, provocando una riada de artículos de Prensa en los que cada articulista, o lo que sea, en un brutal ejercicio de necrofagia literaria, se abría paso a codazos para figurar en el listado de amigos o conocidos. Porque más que hablar del muerto o de su obra, narraban su peripecia junto a Fuentes, que quedaba en segundo plano.
       Llegué hasta la obra de Fuentes a través de un buen amigo: Chema García Merino. Me prestó o me regaló La región más transparente. Fue el punto de partida hacia el conjunto de una obra excesiva de puro mexicana. Y entendí que la función social de la Literatura –no industrial o para el consumo de masas aburridas– era contar la vida. Carlos Fuentes me contaba México en todos sus excesos, con todas sus virtudes y defectos.
        De Fuentes sólo puedo decir que sus libros me acompañaron muchas horas en Burgos, cuando me obligaron a prestar el Servicio Militar, en 1978. El sanguinario Franco había muerto a finales de1975, pero en España se mantenía intacta toda la estructura de la dictadura. En el cuartel de Sanidad Militar, de Burgos, en los días que debía hacer guardia –y fueron muchas las guardias–, leía y releía Terra nostra. También me leí La cabeza de la hidra. Me asombraba la recreación que hacía de la historia de España, en contraste con la ficticia historia oficial de España que nos infiltraron en los colegio franquistas para alienarnos: querían, pretendían que fuéramos la España imperial, franco-católica, temida y respetada: la reserva espiritual de Europa… realmente éramos la mano de obra barata que tuvo que emigrar a Francia, Alemania o Suiza para sacudirse el hambre.
        Sobre Terra nostra se han escrito auténticas tonterías, grandes memeces, frases tan fatuas como vacías. Un ejemplo, sin citar al autor, lo ilustra claramente: “Un lenguaje en constante ignición, crea, destruye y reinventa la maquinaria crítica de la fábula: desde el remoto silencio del mundo de los mitos cosmogónicos a la noche mohosa y chirriante de grilletes y gorgueras de la España de los Austrias”.
      A partir de Terra nostra, mi comprensión sobre la historia de España fue otra. Rechazaba la historia oficial, por absurda y disparatada; analizaba antes de la lectura al historiador, para no perder el tiempo con “historietadores” de pacotilla; y recorría los distintos episodios, sin dejarme guiar. Los hechos son como son, no como muchos seudo-historiadores, intelectuales orgánicos al servicio del Poder, quieren presentarlos. Albert Camus nos enseñó que unos hacen la historia y otros la sufren.

Viernes 18 de mayo 2012.
Del diario "La hiena hepática"

sábado, 12 de mayo de 2012

SEAN PENN VISTO POR UN "CRÍTICO DE CINE" DELIRANTE




Ver a Sen Penn con un peluquín, caracterizado de mujer, te deja pasmado. ¿Qué tipo de película habrá hecho? Quise saber más, para valorar y decidir si acercarme a un cine para ver el largometraje.

Hace unos días, en una estación del metro de Madrid (España) vi un cartelón publicitario, el anuncio de una película de Sean Penn: “Un lugar donde quedarse”, subtitulada “This must be the place”. Mi primer auto-comentario fue sobre mi pésimo inglés. Mi primera traducción: “Este debe ser el lugar”. Pero no. La traducción correcta es/debe ser la del título: en España ofrecen traducciones "literales".
            Ver a Sen Penn con un peluquín, caracterizado de mujer, deja algo pasmado. ¿Qué tipo de película habrá hecho? Quise saber más, para valorar si acercarme a un cine y ver el largometraje.
            En el diario El País, del viernes 11 de mayo, encontré lo que llaman una “crítica de cine”: “Rumbo a alguna parte” (vida & artes. Página 49), firmada por Jordi Costa, un supuesto experto en cine: porque se supone que hay expertos en el Séptimo Arte, que te resumen los contenidos de las películas y te indican sobre las excelencias o maldades de una película.
            Tras leer la reseña, incluido un críptico sumario, “han construido un excéntrico artilugio tragicómico”, uno se queda pasmado. Se tiene la sensación de tomadura de pelo… o se llega a la conclusión de que ser “crítico de cine” es un oficio delirante, en el que se consumen substancias que alteran la percepción de la realidad. Porque no hay persona humana, o extra-terrestre, que sepa de qué va la película. Y además, ¿qué es un excéntrico artilugio tragicómico?
            El periodista, o lo que sea, Jordi Costa debe sufrir algún tipo de desorden mental: ejerce o practica un oficio delirante, extravagante… y de puro extravagante, llega a ser extrabogavante. ¡Qué delirios, que tonterías se marca el amigo!… ¿Le pagan por escribir y publicar estas sandeces? No estaría de más pedir un poco de piedad para con los lectores del periódico, evitarles tamañas mamarrachadas.
            Es fácil llegar a la conclusión de que dentro del delirante oficio de “crítico de cine” hay distintas escuelas filosóficas y psicológicas. El artículo “Rumbo a alguna parte” debe formar parte de los más profundos análisis psico-freudianos. Ejemplo: “Pagoda era una estrella venida a menos de la canción ligera italiana: cocainómano, mujeriego y misántropo, rememoraba su vida desde la posición privilegiada del demolido, a través de una voz narrativa infectada de nihilismo, pero imantada por cierta inclinación a lo sórdido y por su habilidad para el contrapunto grotesco…”. Es difícil decir más chorradas en menos palabras.
            En suma, que después de leer la “crítica” del delirante “crítico de cine” reseñado, no se sabe de qué va la película: ¿una reconstrucción biográfica de un misántropo y mujeriego, que consumía cocaína?
            Es lamentable que un medio de información de prestigio como el diario El País ofrezca una plataforma a un tipo, atrapado en su palabrería de baratillo, para divulgar delirios y tonterías. Este pobre hombre no sabe ni escribir ni expresarse. ¡Qué lástima!

martes, 1 de mayo de 2012

LA MENTIRA Y EL ENGAÑO PARA GANAR ELECCIONES, UN ATAQUE A LA DEMOCRACIA



El presidente Rajoy debería dimitir ya, sin esperar un minuto. No tiene ninguna legitimidad. Su partido ha ganado unas Elecciones Generales con falsas promesas, utilizando el camino de las mentiras y el engaño. La democracia está en peligro

Hace ya bastantes años el cantante y compositor Lluís Llach presentó una demanda contra alguna formación política catalanista, por fraude electoral. Basaba su denuncia en el hecho del incumplimiento de promesas electorales. Una formación política había incumplido deliberadamente su programa… estaban en el poder ilegítimamente, haciendo y deshaciendo a su antojo. Los jueces pasaron del tema, porque los jueces en España no están para impartir Justicia. El Tribunal Supremo es un ejemplo de maquinaciones e injusticias (ver sentencia contra Garzón, por iniciar proceso a los presuntos delincuentes de la red Gürtel). El descrédito internacional del Tribunal Supremo es similar al que tenían con Franco.
            Hace unos pocos años, en la Comunidad de Madrid, sumando fuerzas, ganaron PSOE e IU. Pero se produjo “El Tamayazo”: dos diputados regionales traicionaron al PSOE y “cambiaron” de partido político (¿a cambio de qué?), o se vendieron. La Justicia no quiso investigar, miró para otro lado: siempre mira para otro lado cuando hay que fijarse en la derecha. No actuó contra ese gran engaño al pueblo de Madrid, contra ese gran fraude electoral para devolver los escaños al partido perjudicado: las listas cerradas, impuestas por los partidos, son un cáncer para la democracia. Los “autores” del fraude no fueron siquiera investigados. El gran perjudicado fue Rafael Simancas, hombre muy ingenuo. La gran beneficiada fue Esperanza Aguirre, “la lideresa”, posicionada en la extrema derecha, mujer achulada e insultona, de la escuela de José María Aznar, político de discursos que destilan resentimiento de clase y odio.
            El jueves 11 de marzo del 2004, se produjo el mayor atentado terrorista contra los españoles, obra de fanáticos islamistas, tres días antes de unas Elecciones Generales. El presidente del Gobierno era José María Aznar, del PP. En vez de decir la verdad, trató de culpar a ETA. El pueblo español se dio cuenta del engaño y el PP perdió las elecciones. Ganó el socialista Rodríguez Zapatero que, en sus dos legislaturas, ha soportado toda clase injurias, insidias, maldades, falsas acusaciones… esparcidas por activistas de extrema derecha, camuflados de periodistas.
            Desde hace unos años, los países pobres de la Unión Europea soportan los ataques de especuladores financieros y delincuentes bancarios, que actúan de forma coordinada: arruinan sus economías y empobrecen a sus ciudadanos. Los líderes de los países económicamente más fuertes, de la peor derecha, de la derecha más tonta, Ángela Merkel (Alemania), Nicolás Sarkozy (Francia) y Cameron (Inglaterra), en vez de regular los “mercados”, responsables directos de la “crisis” (es un saqueo de fondos), permiten ataques económicos brutales contra distintos países. Esos “especuladores financieros” han arruinado Grecia, han empobrecido a Portugal e Irlanda… desde hace tiempo van a por España e Italia. Merkel, Sarkozy y Cameron, tres irresponsables, brutos como ellos solos, se creen a salvo de los delincuentes financieros. ¡Serán necios! Sus barbaridades las pagaremos todos.
            Desde que la crisis sacude con brutalidad a España, el Partido Popular se ha empeñado en una campaña de desprestigio contra Rodríguez Zapatero. Su falaz discurso era contundente: “ZP es el culpable de todo. En cuanto el PP llegue a la Moncloa se acabará el paro”. La mentira, el engaño mil veces repetido, caló en la sociedad, pero no dejaron de ser mentiras y engaños.
            Rodríguez Zapatero se vio obligado a convocar Elecciones Generales. El Partido Popular basó toda su campaña en gritar a los cuatro vientos que, en cuanto estuvieran en el Gobierno, se acabaría el paro. Y prometieron que no subirían el IVA. Y prometieron que no tocarían la Sanidad. Y prometieron que no tocarían la Educación… Y prometieron y prometieron.
            El Partido Popular ganó las Elecciones, con mayoría absoluta. El pueblo español había creído en sus promesas (se puede comprobar todo lo que prometieron falsamente en campaña: hay periódicos, vídeos…). Cuatro meses después de ganar las Elecciones Generales, el Partido Popular incumple sistemáticamente sus promesas electorales: han engañado al pueblo español. El engaño sólo tenía la finalidad de obtener el poder.
Rajoy y sus “pinochos”, instalados en la mentira, han puesto en marcha una contra-reforma laboral, eliminando derechos de los trabajadores logrados en muchos lustros de lucha; han puesto en marcha el medicamentazo, que perjudica a los más pobres; preparan cambios en la Educación, para que sólo puedan llegar a la Universidad los hijos de los ricos; van a cambiar la Sanidad, para que sólo tenga salud los que la puedan pagar… Todas estas reformas, y otras muchas más, para empobrecer más a los pobres, son posibles porque el Partido Popular ha llegado al poder engañando, mintiendo, incumpliendo promesas. ¿Es legítimo llegar al poder mintiendo, engañando al electorado?
            El presidente Rajoy trata de justificar sus actos en que tiene mayoría absoluta. ¿Tener la mayoría absoluta equivale a tener la razón o actuar con equidad y justicia? Hitler tenía mayoría absoluta y jamás tuvo la razón. Llevó al pueblo alemán y a toda Europa al mayor desastre de su historia.
La mayoría absoluta del presidente Rajoy se asienta en mentiras y engaños: no tiene, por tanto, ninguna legitimidad. Porque en una democracia no es legítimo ganar utilizando las mentiras y el engaño. Y las mentiras y engaños del Partido Popular son palpables: mintieron y engañaron para ganar las Elecciones Generales del 2011. El presidente Rajoy debería dimitir ya, sin esperar un minuto. No tienen ninguna legitimidad, porque ha llegado a la Moncloa por el camino de las mentiras y el engaño.

domingo, 26 de febrero de 2012

ESPERPENTO ESPAÑOL

Una de las miles de fotografías e imágenes que circulan por Internet, que demuestran la violencia policial, al mejor modo franquista.

Los medios de desinformación de las derechas pretenden que estudiantes adolescentes que protestaban en Valencia, por los recortes educativos, eran jóvenes de extrema izquierda atacando a la Policía antidisturbios. Las imágenes demuestran las mentiras de esa seudo-prensa al servicio de los intereses políticos más bastados. Fue la Policía la que cargó de forma salvaje y desproporcionada contra los estudiantes.

Ha cerrado el diario PÚBLICO, en edición de papel. Mala noticia para los demócratas que ven como la mayoría del espacio informativo está en manos de las derechas

El jueves 23 de febrero fue el último día de existencia del diario “PÚBLICO”, en su edición de papel. El diario PÚBLICO es un medio de centro-izquierda, en un país sometido intensamente a la influencia de la desinformación de los medios de propaganda de las derechas (desde el Diario El Mundo a El ABC, pasando por La Razón). El cierre de la edición en papel fue una mala noticia para los demócratas españoles, porque la Prensa española está mayoritariamente en manos de empresarios de la derecha y de la extrema derecha: diariamente intoxican de forma soez (un ejemplo está en las violentas y desproporcionadas cargas policiales, al mejor modo franquista, contra estudiantes adolescentes en Valencia que protestaban contra los recortes en Educación).

El diario PÚBLICO es un medio de centro-izquierda,
en un país sometido intensamente a la influencia
de la desinformación de los medios de propaganda
 de las derechas (desde el Diario El Mundo
a el ABC, pasando por La Razón)

            Queda la edición digital de PÚBLICO, sin que se prevea cuál puede ser su futuro. La Prensa está viviendo cambios tecnológicos que afectan a las maneras en que llegan a sus lectores (antes el punto de encuentro entre el periódico y el lector era el kiosco de Prensa).
            La edición en papel del diario PÚBLICO era muy importante porque llegaba a un pequeño sector de la población que necesita una Prensa de izquierdas, que sea el contrapeso a la excesiva influencia de la Prensa de derechas y extrema-derecha existente en España. La información veraz que ofrecía PÚBLICO en edición de papel (también en edición digital) se ajustaba mucho más a la verdad de los hechos. El ejemplo lo tenemos en Valencia: las imágenes grabadas por los periodistas demuestran la violencia de la Policía, la carga salvaje y desproporcionada que la Policía hizo contra indefensos estudiantes, muchos en edad adolescente.
            La Prensa de las derechas y la extrema-derecha, pese a la evidencia de las imágenes –imágenes que han dado la vuelta al mundo–, han distorsionado y retorcido los hechos presentándolos ridículamente: según ellos y la Policía, los estudiantes, de grupos violentos de extrema-izquierda, atacaron a indefensos policías antidisturbios. Las imágenes evidencian la falsedad de la información y opinión de los medios de las derechas, que convirtieron la verdad incontestable de unos hechos (la salvaje violencia de la Policía en manos del PP), en un esperpento valleinclanesco. Convirtieron la realidad en una caricatura dramáticamente cómica.
            Hoy domingo, 26 de febrero de 2012, se despide de su cargo de Defensora del lector, en el diario El País, Milagros Pérez Oliva. En su artículo de despedida lo más destacable tiene relación directa con los conceptos verdad y veracidad:
“Una visión cínica del periodismo sostiene que la verdad no existe. Que puede haber tanta verdades como interpretaciones de la realidad. Este planteamiento es una gran trampa. Creo que los periodistas hemos sido negligentes al descuidar la defensa de la verdad. Porque la verdad, en periodismo, existe. Al menos existe la verdad de los hechos, la verdad factual. Aquello que es cierto y es comprobable”.
Los hechos, como dicen que dijo Lenin, son muy tercos. Y no hay maneras de cambiarlos, por mucho que se empeñen los manipuladores al servicio de los intereses más bastardos. Y es aquí donde habría que distinguir si esos manipuladores, activistas de la peor derecha, son o no periodistas. ¿Todo el que escribe en un medio de información es periodista? ¿Los opinadotes y columnistas, dedicados a fabricar opinión, son periodistas? ¿Todo aquel que se auto-define como periodista, dedicado a retorcer y deformar la realidad hasta hacerla irreconocible, puede ser considerado periodista? La violenta y salvaje carga policial de Valencia es un claro ejemplo de manipulación al servicio de los intereses políticos más bastardos.


“Una visión cínica del periodismo sostiene
que la verdad no existe. Que puede haber
tanta verdades como interpretaciones de la realidad.
Este planteamiento es una gran trampa.
Creo que los periodistas hemos sido negligentes
al descuidar la defensa de la verdad.
Porque la verdad, en periodismo, existe.
Al menos existe la verdad de los hechos,
la verdad factual. Aquello que es cierto
y es comprobable” (Milagros Pérez Oliva)

Insiste la Defensora del lector: “La verdad no es un compromiso entre sus diferentes versiones. Y, sin embargo, potentes aparatos de influencia saturan el espacio informativo con versiones y contra-versiones destinadas a falsear la realidad. Más que informar, lo que hace este tipo de periodismo es desinformar. Porque la falsa neutralidad del periodismo de versiones otorga las mismas oportunidades a quien dice la verdad que a quien miente. Y porque la verdad incomoda tiene más dificultades para imponerse al ruido mediático creado para sepultarla. Piensen en el cambio climático. Piensen en todos esos imputados por corrupción que se presentan como víctimas de una persecución política. Piensen en esos sindicalistas presentados como expoliadores, mientras los expoliadores aparecen como brillantes gestores.”.
Milagros Pérez Oliva se queda corta y no entra a valorar las causas que han posibilitado ese “periodismo” creado para intoxicar, manipular y alterar la realidad. Esas causas están en el propio sistema democrático y en sus jueces que, incomprensiblemente o en colaboración con esos medios, permiten prácticas seudo-periodísticas. En nombre de la libertad de Prensa, interpretada como el derecho inalienable, se permite mentir, insidiar, injuriar, manipular… hasta el infinito. Esa seudo Prensa, instalada en el sesgo y en la parcialidad, no tiene límites en su afán de alterar la realidad para fabricar otra realidad irreal a su gusto: el caso del diario El Mundo, con sus perturbadas teorías sobre el 11-M, propias de un peligroso psicópata mentalmente muy desequilibrado, es un ejemplo clarificador.
Añade la Defensora del Lector: “… pero la interpretación no puede ser una coartada para la deformación. Hemos de partir de los hechos para llegar a la interpretación y no al revés. El problema es que hay prácticas periodísticas que prescinden de los hechos o que los distorsionan hasta conseguir que coincidan con la versión que quieren imponer. Su objetivo es distorsionar la realidad y si es posible, crearla […] El periodismo de interpretación no puede ser la gran coartada para eludir, ignorar o sepultar la verdad…”
            La democracia en España, de muy baja calidad, está muy tocada: un sistema judicial pernicioso y dañino –ya no publican encuestas con el grado de aceptación o rechazo de los ciudadanos a la justicia, para no asustar–, que ha llegado a su máximo descrédito nacional e internacional con la aberrante condena contra el juez Garzón; corrupción política galopante, sin que se quiera aprobar una Ley de Transparencia seria que acabe con los desmanes de los políticos; intento de liquidación de los sindicatos, como si fueran las únicas entidades subvencionadas (En España están subvencionados desde la iglesia católica a la Fundación FAES, del ex presidente Aznar, pasando por las organizaciones empresariales, partidos políticos, ONGs colegios concertados…); la mayoría de los medios de información, o desinformación, en manos de la derecha y la extrema derecha. Mejor no seguir. El cierre del diario PÚBLICO, edición papel, es una desgracia para la democracia, otro triunfo para las derechas.

Pablo Torres. Madrid, domingo 26 de febrero de 2012
Fragmento de “Diario de un Kalamar”. Páginas 33 a 36.

lunes, 20 de febrero de 2012

LA DERECHA FRANQUISTA CONTRA EL ARTE


Los ataques a la libertad y contra el Arte, desde los sectores más ultras de la derecha franquista, son preocupantes. Dos ejemplos ilustran el consentido avance de la intolerancia de los totalitarios, enemigos de la libertad y la democracia: el ataque a la Fresh Gallery, situada en el Barrio de Salamanca, donde se exponían fotografías del cineasta Bruce Labruce, con el lema Obscenity; y la amenaza de denuncia contra el artista Eugenio Merino, que presentó en Arco 2012 Always Franco, una escultura del sanguinario dictador dentro de una máquina frigorífica de vender bebidas.
            Los franquistas soportan a duras penas la libertad, una libertad que cercenaron en 1936 tras un golpe de Estado y una guerra civil. Los franquistas mantuvieron en España una brutal dictadura durante 40 años, durante dos generaciones. Con la recuperada democracia, a partir de 1982, aprovechándose de la democracia, incluso crearon una Fundación Francisco Franco para preservar el buen nombre del criminal dictador (A nadie en Alemania se le ocurriría crear una Fundación Hitler, ni sería permitida legalmente). Y un representante de esa “Fundación”, Jaime Alonso, anunció en distintos medios de comunicación que estudiarían emprender acciones judiciales contra el artista Eugenio Merino por exponer en ARCO 2012 su obra “Always Franco”. No sería de extrañar que, aunque no puedan, presentaran la denuncia en el Tribunal Supremo, donde distintos jueces franquistas podrían dar cobertura a esa fundación de extrema derecha; como han dado cobertura al seudo-sindicato Manos Limpias, contra el juez Garzón por atreverse a investigar los crímenes del franquismo.
            El ataque a la Fresh Gallery con un cóctel molotov y otros envases explosivos es más que preocupante, porque ha conllevado la violencia ultra, la violencia de los fanáticos dispuestos a cualquier barbaridad o asesinatos. Una de las fotografías de la muestra era la de la cantante Alaska y su marido, Mario Vaquerizo, poco sospechosos de pertenecer al Partido Comunista. La imagen recreaba La piedad y esa imagen ha sido causa del despido fulminante del señor Vaquerizo, que colaboraba con la COPE, la emisora de radio propiedad de la iglesia católica, que apoyó la dictadura de Franco.
            Es la realidad de España, una democracia de baja calidad, tolerante con los intolerantes y totalitarios: siempre Franco, always Franco.